Comercio y Negocios

¿Por qué adquirir un Plan de Previsión Funerario?

Grupo Gayosso ofrece un panorama del sector funerario en México

Revista Protocolo

Ciudad de México, 23 de diciembre de 2019.— La industria funeraria en México cobra relevancia por su constante crecimiento conforme aumenta la densidad poblacional y el envejecimiento demográfico del país.

De acuerdo con cifras de Grupo Gayosso, se registraron 694 mil 100 servicios funerarios de necesidad inmediata al cierre de 2018, de los cuales solo 23 mil servicios se realizaron mediante un Plan de Previsión de forma anticipada, lo que representa el 3.31 por ciento, una cifra muy baja en comparación con otros países como España, con un 55 por ciento; Francia, con un 20 por ciento; Estados Unidos, con un 17 por ciento, y el Reino Unido, con un 7 por ciento.

Adquirir un Plan de Previsión Funerario puede implicar ahorros de hasta un 50 por ciento en su costo total, además de otros beneficios como seguridad, transferibilidad y tranquilidad en uno de los momentos más difíciles, la pérdida de un ser querido.

Según la Encuesta Nacional de Educación Financiera 2018, al preguntarle a los mexicanos si preferían gastar el dinero que ahorrarlo para el futuro, 67.3 por ciento prefirieron gastarlo, frente a 31.6 por ciento de mexicanos que eligieron ahorrar, en otras palabras, siete de cada diez mexicanos siempre o algunas veces prefieren tener satisfacciones inmediatas, en lugar de ahorrar o planificar un gasto a futuro, como lo es el caso de un Plan de Previsión Funerario.

En cuanto a las opciones de servicios funerarios y sus costos, las preferencias están divididas, aunque la tendencia hacia la cremación sigue aumentando.

La inhumación, que en 2018 representó para Grupo Gayosso el 55 por ciento de sus servicios nacionales, es uno de los métodos preferidos por los mexicanos por la tradición en torno a un lugar de descanso final en un cementerio.

En ciudades medianas como Puebla, León o Tijuana la preferencia por este servicio representa el 65 por ciento y su costo inicia a partir de los 15 mil pesos; mientras que en las ciudades más pobladas del país como la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, la inhumación representa el 30 por ciento en promedio, y su costo está en el rango de los 20 mil pesos considerando el servicio de velación, embalsamado, ataúd sencillo y gastos de inhumación (sin propiedad de descanso final en un cementerio).

La cremación en México representó en cambio el 45 por ciento en el ámbito nacional para Grupo Gayosso, y este ha ido en aumento principalmente en las grandes ciudades donde hay menos espacio y por los costos que implica una propiedad de descanso final y su mantenimiento.

La incineración mantiene un costo estándar en el ámbito nacional en el rango de los 20 mil pesos considerando el servicio de velación, embalsamado, ataúd en préstamo, y una urna sencilla para depositar las cenizas (sin propiedad de descanso final en un mausoleo).

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