Cine

Alejandra Herrera, una chica Cuarón

La actriz, participa en la película Roma, de Alfonso Cuarón, la cual se refiere al pasaje mexicano conocido como “El Jueves de Corpus”, que habla sobre el movimiento estudiantil que se llevó a cabo en 1971 en la Ciudad de México

Revista Protocolo

El director mexicano Alfonso Cuarón presentó su más reciente cinta, Roma, en la 75 edición del Festival de Cine de Venecia, donde participa la actriz Alejandra Herrera. El filme se ha convertido en una de las propuestas más fuertes para ser acreedor del León de Oro.

En la cinta, Alejandra juega una parte importante de la historia, pues hace el papel de una estudiante que está involucrada en la marcha donde ocurrió la matanza de “El Jueves de Corpus”, con la que se muestra la desesperación y dolor que sufrieron los jóvenes en los años setenta debido a la represión de que fueron víctimas después de la Matanza del 68.

“La verdad no me creía la experiencia de trabajar con Alfonso Cuarón, él es muy buen director, tiene una muy buena energía, sabe escuchar y sabe explicar sus ideas, no me tomó mucho tiempo saber lo que quería. Hubo muy buena comunicación, además me dio mucho orgullo y responsabilidad interpretar a una estudiante que estuvo involucrada en un movimiento estudiantil tan importante como este”, expresa la actriz.

Alejandra señaló que fue complicado el trabajo con el director porque no había un guion exacto y abordaron la escena como una pequeña historia, donde él iba construyendo una atmósfera donde trabajaba con las emociones y solo seguía las indicaciones del director.

Además señala que la cinta celebra a la mujer de esa época, que saca adelante a la familia estando en un lugar donde el hombre es el que huye y deja a su familia a su suerte.

“Me llena de orgullo haber participado en una película dirigida por un mexicano de tal prestigio, y que celebra la vida ‘a la mexicana’, mostrando al mundo la lengua mixteca”, agrega.

Este film fue dedicado a la mujer que lo cuidó cuando el director era pequeño y está filmado en blanco y negro, donde además reconstruye la que había sido su casa de la infancia para indagar en sus recuerdos personales.

Roma cuenta también la vida de una familia de cuatro hermanos de clase media-alta de los años setenta que es abandonada por el padre, que se une a la historia de la empleada doméstica de dicha familia, una joven indígena, que también vive su propio drama que no se interpone con su responsabilidad laboral de limpiar la casa y cuidar a los niños.

Para el director, Roma es uno de sus trabajos más personales, no solo porque es autor del guion, sino también porque se encargó de la edición, así como de la fotografía y dirección, escribiendo una historia en la que mostró al mundo cómo fue su infancia.

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