El bautismo y su protocolo


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“Sabes Martina Belén, conozco un hada, primorosa, dulce… que guarda todos los secretos, ella sabe lo que le dicen los pájaros a las flores, lo que conversan las estrellas con la luna y hasta lo que mamá guarda en su corazón… sabes… es mi hada preferida y como me quiere mucho y me cuenta todo, anoche me contó un secreto.
Patricia Elena Blanco Ratti

Como es un secreto yo no te lo puedo contar, ¡magnífico problema!, pero te quiero y te lo voy a decir bajito al oído para que nadie lo escuche. El hada Luz Divina, me dijo: ¡Mamá te ama y planifica tu bautismo!

Así que ahora vamos a las reglas de este sacramento:

Para los cristianos el bautismo señala el ingreso del bebé a la comunidad cristiana. Es el sacramento, que libera el pecado original que traemos como legado desde Adán y Eva y da la gracia de Dios.

Este sacramento puede ser dado en los primeros días o meses de vida del pequeño y es tan importante como la fecha de su nacimiento.

La ceremonia puede ser única para nuestro niño o una ceremonia comunitaria junto a otros niños y sus familias. Se celebra en la iglesia, por la mañana o la tarde.

Cuento que a mis tres hijos tuve el placer de bautizarlos en bautismo único en la Basílica de Nuestra Señora de La Merced, en mi amada ciudad de Buenos Aires, Argentina, donde me casé en abril de los años ochenta.

La ceremonia del bautismo la realizó para los tres el mismo sacerdote en una ceremonia familiar, lo cual me dio un placer inmenso dado que mi tío abuelo era el organista de la basílica y de otras iglesias de Buenos Aires, así que para mí fue hermoso. A dos de mis hijos los bauticé el día de San Juan el Bautista, un 24 de junio, y a mi Bárbara el 9 de enero, día del cumpleaños de mi único hermano varón.

Tal vez será que como Santa Bárbara es la primera Santa en los altares de la basílica, me eligió ese día para que la bautizara.

Dice el canto:

“Santa Bárbara Bendita que en el cielo estás escrita…”

Mientras yo esperaba que naciera, mi hermano que es militar del ejército de mi país, me regaló un libro de un regimiento de artillería de Francia, con imágenes de Santa Bárbara, patrona de los artilleros. El día que se la recuerda es el 4 de diciembre. Así que tal vez esto explique por qué elegí ese nombre tan lindo para mi bebé. Así que Bárbara, que en el cielo estás escrita, con papel y agua bendita, mamá te ama.

Lo que debemos hacer

El bautizo es una elección que únicamente los padres son los que deben tomar. La celebración de los bautizos significa celebrar un acto social y religioso en el que hay determinadas normas que respetar en cuanto a protocolo.

El primer paso que se debe dar al momento de organizar un bautizo es elegir la iglesia y coordinar con ella el día y la hora en la que se realizará el bautizo.

Ya elegidos los padrinos y dada la noticia de la decisión de que ellos sean los que acompañarán en la vida a nuestro hijo se les pondrá al tanto de la fecha de la ceremonia, así como también la fecha del curso para padres y padrinos.

Los padrinos

Los padrinos presentan al niño ante la iglesia y responden en su nombre, asimismo asumen la responsabilidad de la formación cristiana del niño en caso que falten sus padres, de ninguna manera implica una obligación material.

Por lo general, los padrinos deben ser una pareja unida en matrimonio estable, de tal forma que haya congruencia entre su estilo de vida y la formación cristiana que den al ahijado.

Al llegar a la iglesia, ingresará primero la persona que lleva el bebé, a la izquierda estará el padrino y a la derecha la madrina.

La ceremonia individual suele durar entre 15 y 25 minutos, pero si es una ceremonia solemne durará unos 30 o 50 minutos, siempre que incluya misa.

Generalmente será la madrina o el padrino quien llevará en sus brazos al bebé, acompañados por sus padres. En algunas parroquias la madre es la que lleva en sus brazos al bebé.

Antes de la ceremonia

Antes de la ceremonia el sacerdote invita a los padres y padrinos del bebé a una charla, en donde se les explicará claramente el objetivo, la forma y la importancia de este sacramento católico, para luego asumir y responder por la educación cristiana del bebé; si los padres no pudieran hacerlo, los padrinos asumen la responsabilidad.

Vestimenta

Es costumbre vestir al niño de blanco y que los padrinos sean los encargados de vestirlo antes de la ceremonia, colocar un escapulario o medalla de la virgen o del ángel de la guarda en el cuello del niño como símbolo de consagrarlo a ellos.

La madrina era la encargada de vestir al bebé, tradición no tan obligada hoy día, pero sería maravilloso que la madrina vista al bebé, con espectacular batón si es un bebé pequeñito o un traje de dos piezas o vestido de nido de abeja para los niños un poquito más grandes.

Vestir de blanco, es lo apropiado, pensemos que la vestimenta lo recubre por fuera, y es símbolo de la blancura, de la pureza y paz que el infante lleva por dentro.

Padrinos

Los padrinos sostendrán una vela blanca que será encendida durante la ceremonia, la vela puede ser decorada y podrá también estar grabado el nombre del niño en ella.

La vela o cirio simboliza la luz, la claridad que Cristo nos proporciona, para que veamos por dónde caminamos, y no estemos perdidos en las tinieblas, oscuridad y frío. Permitiendo que nuestro corazón siempre tenga encendida una llama de paz y amor, para poder iluminar a quienes nos rodean.

Durante la ceremonia del bautismo, en el momento en que el sacerdote derrama el agua bendita sobre la cabeza del niño, se le cubre con una manta blanca, símbolo de la pureza que adquiere mediante el sacramento.

En el momento de la ceremonia hay que descubrir la parte superior de la ropa del bebé y quitarle el gorro que le cubre la cabecita, para que pueda recibir libremente de manos del sacerdote las unciones que éste le hace, sobre el pecho, y la frente y, sobre todo, el agua que derrama sobre su cabecita.

Sobre el pecho pasará el aceite o crisma: este aceite suaviza la piel y el alma para hacernos defensores de la fe en Dios y su gracia, simboliza la coraza que nos protege del mal, sobre la frente simboliza que nos convierte en elegidos, en hijos de Dios.

El agua es el elemento purificador, nos lava, nos quita lo sucio del alma.

¿Qué es el bautizo?

El bautismo es un sacramento ya que nos proporciona un encuentro espiritual con Dios, no lo vemos ni lo tocamos pero sí lo sentimos en nuestro corazón, aunque no estemos conscientes de ello.

La palabra bautismo viene de la palabra griega bapto o baptizo que significa “lavar” o “sumergir”.

Para la religión católica, el bautizo significa el momento en el que el alma se limpia de todo pecado al verter agua sobre el cuerpo. El acto de realización del bautismo se denomina “bautizo”.

Dentro de la historia y en las distintas religiones, abluciones, baños sagrados han sido frecuentes. Como símbolo de purificación o de nacimiento a una nueva vida.

Los ritos de agua se usaron en Egipto, en Babilonia y en otras religiones.

El ritual de inmersión en los ríos significa limpiar de impurezas morales.

Dentro del judaísmo ya en el Antiguo Testamento la inmersión se practicaba para la purificación legal.

Hay que tener en cuenta el significado del agua en otras culturas y en la Biblia, donde siempre aparece relacionada con la vida, la limpieza y la purificación, la renovación de la vida y el renacer, la desaparición de la vida pasada (suciedad) y el surgimiento de la nueva.

Tal es el sentido en el cristianismo, en el que el bautismo por inmersión significa a la vez la muerte a la antigua vida de pecado y el renacer a una vida nueva, así como la purificación del pecado original.

El bautismo predicado por Juan el Bautista implicaba la conversión moral de cara al reino de Dios que se acercaba. Jesús fue bautizado por el Bautista en el río Jordán. Posteriormente, Jesús mismo en sus enseñanzas envía a sus discípulos a bautizar a todas las gentes “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

Cristianismo

En el cristianismo el bautismo es el primer sacramento, y el primer paso que los cristianos dan al entrar en la iglesia, que según las distintas doctrinas se puede practicar de tres formas: aspersión, infusión e inmersión.

En la iglesia católica, y desde el siglo XV, se utiliza la “infusión”, consistente en derramar agua sobre la cabeza del niño.

Se acompaña de una invocación sacramental a las tres personas de la Santísima Trinidad. Este rito es muy importante dentro de la comunidad cristiana, con dicho rito se purifican del pecado original y todos los habidos hasta ese momento.

Iglesia ortodoxa

En la iglesia ortodoxa se utilizó la “inmersión”, primero total y después parcial.

Protestante

En la doctrina protestante se practican distintas fórmulas: aspersión para los luteranos, o inmersión para los bautistas.

Costumbres

Se acostumbra que los padres del bautizado den al sacerdote un sobre con dinero, para las obras de la iglesia o que sea esto un regalo personal para el sacerdote.

Es costumbre también realizar un obsequio a los asistentes a la ceremonia.

Cuento algo muy bonito:

Parece ser que tiempo atrás se estilaba dar a los asistentes monedas de oro o de plata, era lo que la tradición llamaba el “bolo” del padrino.

“Bolo” son aquellas monedas que el padrino del bautizado lanzaba al aire, como regalo para los niños invitados.

También se acostumbraba incluir en las invitaciones una moneda o un billete como símbolo de que el padrino tiene los recursos necesarios para ver por su ahijado.

Esto, en ningún caso, implicaba obligaciones materiales, sino que era un símbolo que demostraba que él velaría siempre por el niño.

Otras tradiciones permiten

Se puede cubrir al bebé con una cobija blanca después de que el sacerdote derrama el agua bendita sobre él, símbolo de la pureza recién adquirida.

También se puede llevar una concha de metal para que el sacerdote la utilice para derramar el agua sobre tu bebé.

La ceremonia del bautismo ha terminado, imagino que fue en una hermosa capilla de campo y al salir felices, las campanas suenan, y se han soltado palomas, para que el pueblo entero sepa y festeje con alegría, porque desde este momento ha ingresado un nuevo católico a la iglesia.

Invitaciones

Las invitaciones a esta ceremonia se las puede realizar vía telefónica o con invitación escrita, y se incluirán en cualquiera de los casos el lugar, fecha y hora, así como también el tipo de reunión. Si la invitación se hiciera telefónicamente no debemos de olvidar mencionar el nombre del niño o niña.

Diré por ejemplo: los invito al bautizo de “Mi soñada Martina Belén”, de esta forma sabrán el nombre a poner en tarjetas, medallas o cualquier obsequio o felicitación.

Tipo de invitaciones

Nombre de los padres participan en el bautizo de su hija (o) Nombre de la niña(o) ( ) Tienen el honor de invitar a Usted y familia al ( )
Y se complacen en invitarle al ( ) Y tienen el agrado de invitarle al bautizo que se llevará a cabo en ( ) o que se celebrará en( ) el día ___________ del presente a las ____________ horas en (nombre de la iglesia) ubicada en (dirección de la iglesia) ___________________ Ciudad mes y año.

Otro Modelo de invitación

Nombre de la niña(o) Te invito a mi bautizo en compañía de mis padres: Nombre de los padres que se llevará a cabo en _______ que se celebrará en _______ el día ___________ del presente a las ____________ horas en (nombre de la iglesia) ubicada en (dirección de la iglesia).

Los recuerdos

Por tradición se reparten entre los asistentes recuerdos del bautismo que constan de una estampa alusiva al acto en la cual se consignan la fecha, lugar, parroquia donde fue bautizado el pequeño, así como su nombre, el de sus padres y padrinos. También se tiene por costumbre entregar un pequeño obsequio como recordatorio de la fecha.

Los regalos

Los regalos son un tema muy personal, cada familia es un mundo, pero desde luego hay que tener en cuenta quién es el verdadero protagonista y los regalos deben ir destinados a él.

Los padrinos podrán regalar alhajitas muy finas de oro, como una cadena con la cruz o el imperdible alfiler para el babero o el mismo faldón que lleve ese día. Los demás invitados deberán tener algún detalle, como vestidos, mantillas, cubiertas de cochecito, una gorrita.

La reunión

Luego de la ceremonia del bautismo, familiares y amigos se reúnen en una fiesta, debido a que el bautizo es una reunión que debe ser celebrada como el cumpleaños.

Generalmente la reunión se hace en la casa de los abuelos del bebé, así que la mamá tendrá que ponerse de acuerdo con la persona que ofrece la reunión, para realizar las invitaciones.

Si el bautizo se realiza durante la mañana, podrá lucirse con un increíble almuerzo, y si la ceremonia fuera por la tarde temprano podemos ofrecer un estupendo té, el cual pueden leer en el artículo publicado en el portal de la revista Protocolo, titulado: “La hora del té”.

A la mesa, nos sentaremos

El lugar de honor será para la mamá del bebé, a su derecha sentaremos al padrino, y a la izquierda al abuelo del nuevo cristiano.

La segunda cabecera será para la madrina, que tendrá a su derecha al feliz papá, y a su izquierda al otro abuelo, los otros lugares principales serán ocupados por las jóvenes abuelas que de derecha a izquierda tendrán a los otros invitados según su jerarquía.

Ahora, si fueran más

Claro que hay reuniones y reuniones. Cuesta tan poco hacer las cosas bien que por qué lo voy hacer mal, y esta reunión va a ser estupenda porque sobra el amor, elemento principal para que todo salga bien.

Entonces podremos realizar la recepción del bautizo en una casa, en un salón de banquetes, en un restaurante, o al aire libre, depende de la fecha el número de huéspedes y el gusto personal de los padres.

No debemos de olvidar de cuidar ciertos detalles como son: la torta, los dulces, la fotografía, los manteles, la vajilla y las flores en los rincones en estupendos jarrones dando la bienvenida a nuestros invitados, mensajeras silenciosas de excelentes augurios de felicidad.

Martina Belén, Luz Divina dice que ya está todo, las estampas, regalos, tu hermoso vestido, el de mamá, la abuela Carmen alborotó el mundo y prepara manjares, los primos compran regalos, la abuela Marta está feliz.

Luz Divina te deja tres dones, belleza, felicidad y amor y yo te cuento que todos tenemos un ángel de la guarda que nos acompaña paso a paso en nuestras vidas, así que todas las noches y mañanas, desde tu corazón cántale.

Ángel de mi guarda dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día…

El ángel guardián

Es verdad, no es un cuento; hay un ángel guardián y con los niños va por donde van, que te toma y te lleva como el viento.

Tiene cabellos suaves que van en la venteada, ojos dulces y graves que te sosiegan con una mirada y matan miedos dando claridad.

Él tiene cuerpo, manos y pies de alas y las seis alas vuelan o resbalan, las seis te llevan de su aire batido y lo mismo te llevan de dormido.

Hace más dulce la pulpa madura que entre tus labios golosos estrujas; rompe a la nuez su taimada envoltura es quien te libra de gnomos y brujas.

Es quien te ayuda a que cortes las rosas, que están sentadas en trampas de espinas, el que te pasa las aguas mañosas, el que te sube las cuestas más pinas.

Y aunque camine contigo apareado, como la guinda y la guinda bermeja, cuando su seña te pone el pecado recoge tu alma y el cuerpo te deja.

Es verdad, no es un cuento: hay un ángel guardián que te toma y te lleva como el viento y con los niños va por donde van.

Gabriela Mistral
Poeta chilena nacida en Vicuña, pequeña localidad del centro norte de Chile, en 1889, y fallecida en Nueva York en 1957.

Me voy, hasta el próximo artículo, cantando ángel de mi guarda dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, las horas que pasan si tú estás conmigo serán de alegría.

Revista Protocolo

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