Cultura

Inaugurarán el Museo del Quai Branly en París

La iniciativa del Presidente de la República, Jacques Chirac, de “dar a las artes de África, América, Oceanía y Asia, el lugar que se merecen en las instituciones museológicas de Francia” responde a varias décadas de interrogaciones sobre la situación cada vez más difícil del Museo del Hombre y sobre la evolución del Museo Nacional de Artes de Africa y Oceanía.

La inauguración del Museo del Quai Branly constituye un gran evento no sólo cultural sino también diplomático y mediático. Más de 10,000 personas están invitadas durante la semana de la inauguración para participar en distintas actividades.

La inauguración del Museo del Quai Branly se desarrollará de la manera siguiente:

o Lunes 19 de junio: Presentación a los medios de comunicación acreditados
o Martes 20 de junio : Inauguración presidencial
o Viernes 23 de junio : Apertura gratuita al público
o Sábado 24 y domingo 25 de junio : Apertura gratuita al público con “noche blanca” entre el sábado y el domingo

Sobre el Museo

Al término del Consejo de Ministros del 29 de julio de 1998, se anunció la creación de un museo dedicado a las artes y las civilizaciones de Africa, Asia, Oceanía y las Américas, en el Quai Branly, en el VII Distrito de París. Este museo, cuya administración depende tanto del Ministerio de Cultura y Comunicación como del Ministerio de Educación Nacional, Investigación y Tecnología, reúne principalmente las colecciones conservadas anteriormente en el Museo Nacional de Artes de Africa y Oceanía (20 000 objetos) y en el Museo del Hombre (cerca de 250 000 objetos).

Profundamente moderno, este museo de arte y civilizaciones tiene un doble objetivo: conservación y preservación de las colecciones, por un lado, contribución a la investigación y a la enseñanza por el otro. La creación de un nuevo establecimiento en el corazón de París, a orillas del Sena y muy cerca de la Torre Eiffel, ha permitido llevar a cabo un proyecto original cuyo concepto arquitectónico responde a exigencias de imagen, de identidad, de inserción urbana y de funcionamiento.

Verdadera plataforma de culturas del mundo, el museo va a proponer asimismo una política de programación de espectáculos en vivo – artes escénicas como teatro, danza y música – que se desarrollarán en el auditorio y que estarán en sintonía con las diferentes exposiciones que se presenten temporalmente.

El edificio

La construcción se divide en cuatro edificios distintos, cada uno con arquitectura propia, unidos entre sí por caminos y pasarelas y concebidos para adaptarse al funcionamiento de sus diferentes departamentos y direcciones en total armonía con el medio ambiente.

Concebido por Jean Nouvel, arquitecto en París del Instituto del Mundo Arabe y de la Fundación Cartier, el edificio principal del Museo del Quai Branly está constituido por una larga pasarela en medio de árboles, oculta a primera vista por un conjunto denso de vegetación y protegida del tráfico gracias a una pared de vidrio en serigrafía de 200 metros. El renombrado arquitecto ha adaptado las volumetrías a las piezas expuestas. Paredes de vidrio reemplazan las vitrinas; desde el interior, los efectos de transparencia y el fondo natural constituido por los árboles dejan que la mirada del visitante se recree con plena libertad.

Presencia de México

En vísperas de su apertura, el Museo del Quai Branly publicará un primer catálogo comentado de sus colecciones, fruto de una colaboración de 5 años entre Marie-France Fauvet-Berthelot (Doctora en prehistoria de la Universidad de París I-Sorbonne) y Leonardo López Luján (Doctor en arqueología de la Universidad de Paris X-Nanterre, actualmente profesor investigador del Templo Mayor).

La colección de esculturas aztecas del museo incluye 90 piezas. Es una de las más ricas de Europa con las de Londres, Berlín y Basilea. Fue constituida en su mayor parte en el siglo XIX. Numerosas piezas procedían del Museo de Antigüedades americanas del Louvre (1850-1887), antes de ser transferidas al Museo de Etnografía de Trocadero, creado en 1878, y que tuvo como sucesor, a partir e 1937, el Museo del Hombre . Alphonse Pinard, Emile Boban, al igual que Edouard Pingret fueron los principales donadores.

Esta colección, que tiene obras que van de 1350 a 1521, proviene esencialmente de la capital azteca México-Tenochtitlán, en el Valle de México. Estas piezas, realizadas en piedra volcánica local, gris o gris rojizo y a veces en piedra verde más fina, en jade y pirita, se encontraron en templos o escondites. Originalmente pintadas con vivos colores, algunas de ellas presentan todavía rastros rojos, amarillos, azules y negros. Representan divinidades masculinas y femeninas de iconografía compleja – que el estudio de los códices permitió entender mejor -, así como figuras humanas, animales, vegetales o híbidros, todo lo cual da una idea global de la riqueza y diversidad de la estatuaria azteca.

Revista Protocolo

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