Cultura Danza

La bella durmiente en el Castillo de Chapultepec

Conozca el detrás del escenario del cuento de Charles Perrault

Por Carolina Valdez Mondragón

bella-durmientefoto18portadaLa compañía Nacional de Danza (CND) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) presentó recientemente la quinta temporada de La bella durmiente, una versión especial que se realizó al aire libre en un peculiar escenario: la explanada principal del Castillo de Chapultepec, con la presencia de más de cien bailarines en escena.

“Es un espectáculo de mucha calidad, para todo tipo de público, con una escenografía, música, vestuario y un virtuosismo de los bailarines. Hemos trabajado mucho para presentarlo y estamos ansiosos de poder seguir haciéndolo”, comentó en su momento a Protocolo Sylvie Reynaud, directora de la Compañía Nacional de Danza (CND).

En esa ocasión Protocolo tuvo la oportunidad de admirar el cuento de Charles Perrault tras bambalinas, durante el ensayo general, previo a la función de estreno. Los bailarines llegaron puntuales a las seis de la tarde al Castillo, se les indicó el tiempo (aproximadamente una hora) para prepararse con maquillaje, vestuario, ensayar los diálogos y practicar un poco de ballet antes de salir a las ocho de la noche a maravillar a los asistentes con su danza.

Las mujeres del cuerpo de baile que interpretaron a La Corte, tomaron un lugar en la mesa de maquillaje, en la cual comenzaron a poner polvo, sombras, rimel, pestañas postizas y alistar su vestuario. Antes de usar éste se colocaron una faja de color blanco acompañada de mallones que estilizaron su figura de bailarinas. Posteriormente, cuando el maquillaje de la cara estuvo listo, unas con otras se ayudaron a maquillar su cuerpo con polvo blanco que hizo que resaltara más su figura.

El vestuario es parte esencial de los bailarines, ya que por medio de él se hace la recreación de los personajes. Cada uno tuvo asignado su papel en el ballet, sin dejar a un lado el arreglo de las pelucas. “Siempre tienen que estar en perfectas condiciones; yo me encargo de arreglarlas y colocarlas a los bailarines, y que a la hora de salir se vean perfectas, ya que forman parte de su arreglo físico”, dijo Carolina Alonso, encargada de las pelucas del ballet.

Después de media hora, la mayoría de los bailarines se encontraban listos, con su respectivo vestuario del personaje que iban a interpretar. Gustavo Sanders, bailarín que interpretó a Cattalabutte, el maestro de ceremonias, expresó que el tener la oportunidad de pertenecer al ballet y de poder interpretar ese personaje del cuento, es algo que lo “hechiza constantemente”.

La Princesa Aurora, personaje principal del cuento, fue interpretada por Aurora Vázquez, quien tuvo que utilizar dos tipos de atuendos durante el espectáculo, el primero en color rosa, con el cual apareció al principio y el segundo de color blanco que usó cuando se casa con el Príncipe Desireé. Erick Rodríguez, interpretó al Príncipe, quien llevó unos mallones blancos y un chaleco rojo con toques dorados. “Me gusta mucho mi trabajo, me encanta hacer el papel del Príncipe, pertenecer al ballet es un privilegio”, explicó a Protocolo.

Ballet de ballets

El ballet estuvo compuesto por los personajes principales de la obra de Charles Perrault: Aurora (Aurora Vázquez), el Príncipe Desireé (Erick Rodríguez), Cattalabutte (Gustavo Sanders), el Hada Carabosse (Miriam González), Princesa Florín (Silvia Olivares), la Condesa (Alexandra Camino), la Gata Blanca (Elisa Ramos) y parte importante son los cortesanos, heraldos y soldados que fueron interpretados por el cuerpo de baile.

La bella durmiente fue el espectáculo acreedor a La Luna del Auditorio en 2007, en la categoría de Ballet, además de ser elogiado por la crítica especializada y el público en general como “el ballet de ballets”, como lo nombró Rudolph Nureyev, “es el más consumado y brillante de los ballets del siglo XIX y el más representativo del estilo noble del lenguaje clásico”.

Fue creado en 1890 en el Teatro Marinsky de San Petersburgo, bajo el talento de varios personajes: Iván Vsevolojski, director de teatros imperiales, quien generó el proyecto y esta producción, además de encargarse del diseño del vestuario, y el maestro de ballet, Marius Petipa, quien diseñó la escena y realizó la coreografía para la cual Tchaikovsky compuso la música.

“La bella durmiente es la más fuerte y perfecta de las creaciones de Marius Petipa y es el resultado de un talento obstinado que no había cesado de aspirar a la perfección del ballet sinfónico, y es en esta obra que culmina y se resume el arte coreográfico del siglo XIX, la interpretación tiene que ver siempre con los sentimientos que cada bailarín tiene en el momento reinterpretar al personaje”, comentó Sylvie Reynaud.

La quinta temporada de La bella durmiente en el Castillo de Chapultepec, se presentó en la explanada principal del Castillo en el mes de abril pasado. El espectáculo fue organizado por el Instituto Nacional de Bellas Artes en colaboración con Instituto Nacional de Antropología e Historia en el Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec.

Revista Protocolo

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