Cultura Etiqueta y Protocolo

Lo que el viento se llevó…

—¿Qué reglas son las principales que una joven debe tener en la conversación?
Patricia Elena Blanco Ratti

—Medir las palabras antes de hablar, el silencio, la modestia y una prudente reserva son generalmente las cualidades más apreciables en una joven y contribuyen a embellecerla.

—¿Por qué razón?

—Porque el silencio es el ornato de las mujeres.

Reglas de urbanidad para señoritas

Imprenta de don Julián Mariana, 1859

Leer estas sabias palabras del gran urbanista Julián Mariana, tal vez nos den gracia y realmente pensemos que es “lo que el viento se llevó”.

Pero realmente el silencio es el ornato de las mujeres. Una mujer culta, educada, bien criada sabe respetar los silencios y ser silenciosa, eso es lo que mejor la decora y enaltece.

Doy clases a muchas jóvenes, soy silenciosa y observadora de los cambios, usos y costumbres, y realmente me da vergüenza escuchar a las jovencitas hablar en la calle, en los colegios, restaurantes, en medios de transporte, en todos lados, demostrando un desafío equivocado de transgredir reglas. Tal vez piensen que así están adaptadas a los tiempos sin darse cuenta que esa equivocación las lleva a ser menos de lo que podrían ser, tal vez es un actitud de modernismo improvisado, que espero realmente que no quede establecido por los usos y costumbres, y que al referirnos a estos malos hábitos o maneras incorrectas podamos decir que eso sí es “lo que el viento se llevó”.

Escucho llamarse entre ellas por apodos realmente groseros, en vez de utilizar el nombre hermoso que les puso su madre, quien lo pensó con dulce amor durante nueve meses, hasta que finalmente, un ángel, con un soplo misterioso, le confirmó a su oído que la elección era la correcta.

Las observo con sus novios darse un beso ensoñado, lo cual me trasporta a mi juventud, y ver que al terminar esa actitud tan romántica ellas permitan que él les diga, usando la palabra no adecuada en lugar del nombre: “…, ¿vamos al cine?” No sería realmente más maravilloso que él le dijera “dulce amor” o simplemente “Laurita, ¿vamos al cine?”

Realmente, queridas señoritas, son ustedes las culpables, pues no deben permitir de ningún modo esa falta de educación solapada, no las enaltece ni jerarquiza.

En los medios de transporte, qué pasa con mis varones cuando van con su hermosa princesa y queda un solo asiento, qué veo, él se sienta y ella en el regazo, porque tan cansados están, que no pueden ir de pie acompañando a la señorita. Es realmente una falta de dignidad del varón.

Realmente considero que los está llevando esta falta de conducta a la debilidad, causa que seguramente va a llevar al varón a la pérdida de su importancia y lugar dentro de la sociedad, y de modelo de hombría de bien nacido.

Las veo sentadas en los umbrales, con sus ropas desprolijas, bebiendo, desde la botella, dando una imagen incorrecta y vulgar, se bebe, cuando se come, o en una confitería, compartiendo un momento agradable.

Bueno, realmente dirán que hoy estoy muy dura y poco modernizada, y pensarán igual que yo que esto es lo que vemos, pero también pensarán en cómo llevaremos el río otra vez a su cauce.

Pues bien, pienso que este deterioro de la sociedad ha sido causa de muchos factores, la familia ha sido destruida con el divorcio, la droga, el alcohol; la iglesia ha sido vulnerada con la entrada de distintos cultos; los maestros que han perdido el compromiso de trasmitir con amor y pasión la educación, y mirando el reloj quieren terminar su clase para llegar sin lugar a dudas a sus casas donde también son víctimas de esta sociedad que ha limado sin querer los pilares que la mantenían fuerte y formadora.

Dijo Pío XII en su discurso del 9 de mayo de 1957: “La sociedad es para la familia, no la familia para la sociedad. La familia es una institución natural: es el origen de la vida humana y el recinto de la educación.”

La familia es vínculo de transmisión normativa. Pero es necesario que la normativa moral y religiosa se dé con convicción, con motivación y con el ejemplo.

Falta, sin lugar a dudas, la madre formadora, la que juntamente con la escuela y la superación propia de su hijo entrega a la sociedad un individuo fuerte, el eslabón, que en la ancianidad le dará la tranquilidad en el fin de su camino en la tierra.

Pienso que está faltando el modelo a seguir, el paradigma, un padre, un maestro, un presidente, un maravilloso jugador de futbol, son dentro de la sociedad el modelo a seguir, una sociedad sin límites, sin modelos, pierde el rumbo. Y como digo siempre cuanto mayor es la jerarquía, mayor debe ser la cortesía o sea la educación, por que somos ejemplo a seguir dentro de la sociedad.

Lo que tenemos que aprender lo aprendemos haciendo
Aristóteles

Realmente me preocupa, tal vez no me quede más que decir, que tomemos el compromiso a pesar de todo; que nada más maravilloso hay que tener la posibilidad de trasmitir educación, de ser madres y ver los frutos de ese esfuerzo, educar con el ejemplo, con el corazón, desde el alma, simplemente haciéndolo sin pedir nada.

Y tal vez dejar el debate abierto para todo el que quiera el cambio profundo y difícil.

Me despido esperando que Dios permita el cambio y dé a las futuras generaciones la posibilidad de vivir con educación, que es con lo único que los podrá hacer libres.

El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea para reparar el daño.
William Shakespeare (1564-1616)
Poeta y dramaturgo inglés

Revista Protocolo

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