Cultura

Monsiváis en dilema al ganar Premio Juan Rulfo

“Aceptar un premio en disputa no es nada halagüeño”, admitió Carlos Monsiváis, ganador del XVI Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, dotado con 100 mil dólares. La controversia en torno de este prestigioso galardón comenzó en la edición del año pasado, cuando el anterior ganador, el español Tomás Segovia, hizo unas declaraciones que los familiares del autor de Pedro Páramo consideraron ofensivas. Desde entonces, la familia exige que el nombre sea retirado del premio porque es “ilegal” seguir utilizándolo, y en abril pasado registraron como marca Juan Rulfo en el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual (IMPI).

Monsiváis –elegido por unanimidad por el jurado– dijo que la controversia surgida alrededor del galardón le afecta “muy directamente” por su relación con la familia Rulfo, a la que dijo respetar y admirar. “Lo último” que quisiera es “una confrontación” con ellos, la situación “no sólo es desagradable” y “molesta”, sino que me “deprime”. “Es difícil, imposible, asimilar la idea de que el nombre de un premio está en disputa”, apuntó.

El escritor expresó su confianza en que los convocantes del galardón y los familiares alcancen “una solución amistosa” antes de la entrega, prevista para el 25 de noviembre, en la inauguración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

La polémica se originó el año pasado, cuando el entonces vencedor, el poeta y ensayista mexicano de origen español Tomás Segovia, hizo unas declaraciones que los parientes del literato desaparecido consideraron ofensivas.

“Es un escritor misterioso, nadie sabe por qué tenía ese talento, porque en otros escritores uno puede rastrear el trabajo, la cultura, las influencias, incluso la biografía, pero en Rulfo es un puro milagro”, manifestó entonces Segovia.

Los familiares llevan varios meses trabajando con su abogado, Gabriel Larrea, en acciones legales para exigir que el nombre de Rulfo sea retirado del premio.

Monsiváis (ciudad de México, 1938) es uno de los más reconocidos intelectuales mexicanos y un cronista indispensable de la realidad del país. Estudió en las facultades de Economía y Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fue becario del Centro Mexicano de Escritores y del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad de Harvard. Desde muy joven colaboró en suplementos periodísticos y diarios que posteriormente marcarían el desarrollo del periodismo en México, como México en la Cultura, de El Universal, Futuro y El Gallo Ilustrado, de El Día, y Sucesos para Todos y Política, del Excélsior. Ha sido investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia y conferencista en innumerables universidades latinoamericanas y estadounidenses.

Así como habla de arte, escribe de los personajes del espectáculo, realiza ácidas críticas de la política y de los políticos. Dicen que escribe todo a mano, lo que parece no haberle impedido la creación de una obra diversa y voluminosa. Sus crónicas, género que ha desarrollado ampliamente, se han recopilado en Días de guardar (1971), sobre los sucesos de Tlatelolco; Amor perdido (1976), sobre algunas figuras míticas del cine; Escenas de pudor y liviandad (1988), sobre la sociedad del espectáculo, y Los rituales del caos (1995), ceremonias de la debacle ciudadana y política. Entre los numerosos galardones que ha recibido destacan el Premio Nacional de Periodismo (1988), el Premio Xavier Villaurrutia (1995) y el Premio Anagrama de Ensayo (2000).

El jurado, del que formó parte el Premio Cervantes 2005, Sergio Pitol, consideró que la obra de Monsiváis ha renovado “las formas de la crónica periodística, el ensayo literario y el pensamiento contemporáneo de México y América Latina”.

“Ha forjado un lenguaje distinto para representar la riqueza de la cultura popular, el espectáculo de la modernización urbana, los códigos del poder y las mentalidades”, añadió el jurado.

El Premio Juan Rulfo lo han recibido en los últimos años Tomás Segovia (2005), el español Juan Goytisolo (2004), el brasileño Rubem Fonseca (2003) y el cubano Cintio Vitier (2002).

También están en la lista de ganadores el chileno Nicanor Parra (1991), el cubano Eliseo Diego (1993), el guatemalteco Augusto Monterroso (1996), el español Juan Marsé (1997) y el propio Sergio Pitol (1999), entre otros escritores.

Revista Protocolo

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