Cultura

Moons, reflejo de emociones cambiantes de Sonia Falcone

El video–instalación de la artista plástica contemporánea muestra las cuatro fases lunares de un modo único: se apropia de la inmemorial asociación entre la Luna y su reflejo en las aguas

Revista Protocolo

Ciudad de México, 28 de mayo de 2020.— Aunque algunas mitologías consideran a la Luna una deidad masculina, la mayoría de los pueblos la asocian a la mujer y a los ciclos biológicos que permiten la reproducción de la humanidad que se gesta en la oscuridad, en el misterio del vientre femenino.

La artista plástica contemporánea Sonia Falcone muestra en Moons, su video acústico, las cuatro fases lunares de un modo único, pues se apropia de la inmemorial asociación entre la Luna y su reflejo en las aguas, sugiriendo un espejo invisible que la duplica. Se ven no cuatro, sino ocho lunas captadas en una toma fija, que van modificando sus estados a través de una transformación gradual de sus colores intensos que reflejan las emociones cambiantes.

A la sucesión de colores que se transforman gradualmente sobre la forma de una luna que permanece sin moverse de su sitio, se superpone la voz de una mujer, dotada de la poderosa resonancia de lo femenino, que pronuncia palabras en lengua aymara, que se entrelazan a las fases de la diosa lunar, desde cuando nace y se llama de un modo, hasta cuando se transforma en un círculo blanco y recibe otro nombre, o cuando llega la noche sin luna y cambia su nombre. En aymara existían palabras para nombrar a la Luna de las que hoy carecemos, son reflejo de una relación con la naturaleza cuya presencia recupera el arte de Sonia Falcone.

Las visiones del espacio celeste se mezclan con la repetición de antiguos mitos lunares y continúan la tarea que comenzaron en la posmodernidad los artistas que unieron las obras de la luz y los materiales de la tierra y que, como señala Ana María Battistozzi (2009) en su ensayo “Acerca de una estética contemporánea de la naturaleza” donde se cita: “empezaron a recuperar para el arte contemporáneo la presencia de la naturaleza”, con “obras que le devolvieron una grandeza y una importancia que había perdido”, como en el video acústico Moons, de Sonia Falcone.

Países que nos están viendo