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Analizará IPN incremento del sargazo en el Caribe mexicano

Norma Muñoz Sevilla, investigadora del CIIEMAD, aseguró que el confinamiento por la emergencia sanitaria del COVID-19 impactó en la acumulación de la macroalga

Revista Protocolo

Ciudad de México, 15 de julio de 2020.— El confinamiento por la pandemia del COVID-19 impactó en la acumulación del sargazo en el Caribe mexicano, debido a que las actividades se redujeron a lo esencial, y se espera que en los próximos meses lleguen a esta zona toneladas de la macroalga, provenientes del océano Atlántico.

Un equipo de expertos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) realizará un diagnóstico integral sobre la afectación que esta macroalga tiene en la calidad del agua, sedimentos y ecosistemas, así como en la modificación de la línea de costa y las playas, informó Norma Patricia Muñoz Sevilla, especialista del Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CIIEMAD).

La científica puntualizó que en lugares de relevancia turística como Puerto Morelos, Playa del Carmen, Tulum o Cozumel es notoria la presencia de sargazo, asociado con pastos marinos y en ocasiones con otras especies de macroalgas de presencia común en la costa de Quintana Roo, por ejemplo, en Akumal, la masa de la planta acuática llega a tener de 40 o 50 metros de ancho desde la playa hacia mar adentro.

“En esta región donde predominan las propiedades privadas se dificulta y casi se imposibilita la limpieza de las playas, y por lo tanto la acumulación del sargazo es muy importante con la consecuente afectación, de ahí la relevancia del estudio del sargazo en todas sus facetas”, aseguró.

Para enfrentar este problema, Muñoz Sevilla explicó que la intervención del equipo multidisciplinario del IPN consiste en analizar la probable correlación de los parámetros ambientales obtenidos en tiempo real de la estación meteorológica del Politécnico, ubicada en Pez Maya, Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, Quintana Roo, con el arribo de la macroalga, en función de la composición química del recurso, es decir, cuáles serían las opciones que se tienen para darle un valor agregado, y con ello evitar la contaminación que su lixiviación pudiera generar en las aguas subterráneas de la península de Yucatán.

Agregó que los expertos del IPN trabajarán en coordinación con el Comité Asesor del estado de Quintana Roo e investigadores de la región, quienes estudiarán aspectos del sargazo, debido a que se encuentra a lo largo de los aproximadamente 700 kilómetros de la costa del Caribe mexicano.

Los científicos realizarán un análisis de la macroalga en los laboratorios del CIIEMAD; mientras que el Centro de Desarrollo de Productos Bióticos (Ceprobi) efectuará estudios de viabilidad para generar energía eléctrica a partir del sargazo, señaló.

Muñoz Sevilla dijo que normalmente el sargazo retirado de las playas es depositado en rellenos sanitarios al aire libre, donde la materia orgánica se descompone, genera líquidos que se filtran en el subsuelo y afecta las aguas subterráneas.

Se prevé que, en próximos meses, lleguen al Caribe toneladas de sargazo provenientes del océano Atlántico, lo cual afectaría a la industria turística y se tendrían problemas ambientales de no atender la situación.

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