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¿Cuánto corre un futbolista?

Velocidad y fuerza son hoy en día las principales cualidades de un jugador de futbol

En Suecia 58, cuando el joven Pelé disputó su primera Copa del Mundo, un jugador corría cada partido cerca de cuatro kilómetros. Para repetir la hazaña en el mundial de México 70, cuando el gran astro brasileño orquestaba al que es considerado el mejor equipo de la historia, se desplazó no más de 5.5 kilómetros. Las dos siguientes copas del mundo, Alemania 74 y Argentina 78, las piernas de un delantero recorrían seis kilómetros. Pero las cosas han cambiado drásticamente.

“El día de hoy, el futbolista está preparado para correr gran parte del partido exigiendo su cuerpo al máximo. Se puede decir que en la actualidad, el genio de los futbolistas es menos importante. El jugador se prepara en muchas cosas. Debe de saber sobre los efectos de su alimentación y la necesidad de un descanso adecuado para rendir al máximo”, explicó el doctor José Luis Serrano, médico de la selección nacional durante 12 años, incluyendo las copas del mundo de Francia 98 y Alemania 2006.

Vicente El Diablo Pereda, histórico delantero del Toluca, campeón panamericano y olímpico, y seleccionado nacional múltiples veces durante su carrera en las décadas de los sesenta y setenta, opinó: “no estábamos tan bien cuidados, tan bien preparados, tan bien formados como los futbolistas actuales. Claro que siempre existen deportistas irresponsables, pero en tiempos atrás se sabía menos sobre el mantenimiento correcto del cuerpo”.

En esta época el jugador exige su cuerpo al máximo constantemente. Se le aplican vendajes neuromusculares para reducir la inflamación en regiones lesionadas, y las operaciones de rodilla que antes le quitaban al jugador meses de juego, ahora con una artroscopia o microcirugía, lo ponen de vuelta en pocas semanas.

“Si no fuera por la evolución de la ciencia y su integración al deporte, el futbol se hubiera quedado estancando. El futbolista profesional está muy exigido, juega demasiados partidos. Pero gracias a que existen complementos alimenticios que aceleran la recuperación natural del cuerpo se puede mantener activo”, señaló el doctor Serrano.

A finales de los setenta, después de la Copa del Mundo Argentina 78, las expectativas de entrenadores, preparadores físicos y los mismos aficionados transformaron la vida de los jugadores. Veinte años después, en Francia 98 el esfuerzo físico de cada jugador, con excepción del portero, se duplicó, ya que debían recorrer en promedio cerca de 11 kilómetros del silbatazo inicial a la conclusión.

Antonio Naelson Sinha Matias, el número diez del Toluca y mundialista mexicano en Alemania 2006, ejemplificó el rigor vigente: “aquí entrenamos tres horas diarias. Por lo general, el miércoles es un día de gimnasio y el resto se divide en sesiones técnicas, estratégicas e interescuadras. Un futbolista profesional corre entre nueve y 12 kilómetros por partido. Un mediocampista en mi posición corre en promedio unos diez kilómetros”.

En el estudio Cuantificación del esfuerzo físico del jugador de futbol en competición (El Entrenador Español número 71, 1996) se analiza el tipo de desplazamientos de los futbolistas. En la investigación se encontró que los jugadores sólo corren al tope de su velocidad un 12 por ciento del partido, equivalente a 11 minutos. Pero ese periodo es corrido más rápido que un velocista de 400 metros. Durante 44 minutos el jugador trota y por los restantes 35 minutos el desplazamiento del futbolista es lento, casi caminando.

“Las exigencias de un partido agotan al cuerpo. Hay veces en las que uno acaba sin nada y sólo piensa en el masaje y en la cama. Un trote lento después de un sprint le viene bien al físico. Uno tiene que administrar la energía”, dijo Sinha, quien en sus 12 años en México pasó por los campos del Saltillo y el Monterrey hasta llegar al Toluca.

Esto es lo que se espera de cualquier jugador de futbol. En la propia selección mexicana, el desplazamiento a mínima velocidad de Cuauhtémoc Blanco o de Adolfo Bofo Bautista deberá ser compensado por el esfuerzo de Pablo Barrera, Carlos Vela, Giovanni dos Santos y Andrés Guardado, cuya prescripción para sus despliegues ofensivos es correr más de los 11 minutos a máxima velocidad.

Sinha, el diez del Toluca, a quien caracteriza la magia en el campo más que la velocidad, entiende su rareza en el futbol actual. “Las cualidades de un futbolista deben de ser muchas, pero si se tiene que escoger una, yo diría que es la velocidad. Hoy, si no corres, no juegas.”

El doctor Serrano tiene una diferente opinión sobre la cualidad principal del futbolista de hoy: “Fuerza. El gimnasio es fundamental para cualquier equipo que piensa como campeón. Fue después de Francia 98 cuando la mentalidad cambió. Necesitamos fuerza para aguantar los golpes y el ritmo del partido.”

Pelé desplegó su mejor futbol a los 30 años, Johan Cruyff a los 28, mientras que Maradona y Zidane a los 26. Ahora Lionel Messi, a sus 22 años, espera forjar su leyenda en la Copa del Mundo Sudáfrica de este año. Actualmente, la mejor edad para explotar al máximo el futbol es de los 18 a los 25 años, y el hecho de que el futbol sea un deporte más rápido, joven y dinámico se le tiene que agradecer en buena medida a la ciencia. (Agencia ID)

Revista Protocolo

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