Deportes

De Borges, Sissi emperatriz y un cigarro que enciende

Fórmula Uno. La velocidad suprema

Alain Delon

Cuando se lee sobre el tema de la velocidad suprema en competición y a bordo de un vehículo de cuatro ruedas, lo natural es que nada más tenga que encontrarse uno, con el orden en que los autos llegan a la meta; si se accidentó alguno; o qué piloto los iba conduciendo. Pero la conexión con el oriente y el occidente, si Sherezada o si bien, era dentro de un cuento con tigres, un aleph, espejos y laberintos de Jorge Luis Borges el asunto… ¿Entonces qué rayos tiene que ver con la Fórmula Uno?

Tiene. Y mucho tiene que encontrársele al sesgo. Por dentro o perpendicular, en la tela de araña de las carreras que se disputan por las pistas del mundo. En el cristalino o en el iris del amado. Sería una pérdida de tiempo brutal pasar las dos horas que dura una justa, o los diez meses que implica el calendario de Grand Prix pensando e imaginando nada más cosas relacionadas con el vruuum-vruuum de los coches que van como volados. No. El mono tema es pariente cercano de la monotonía y ésta es hija de la alergia y de la enorme distancia.

Hay algo esencial que el comunicador y el comunicado quieren siempre en fenomenal complicidad: cerrar la distancia. Casi murmurar y apenas escucharse en el oído, de otra manera ¿para qué leer algo? Así es o así debería de ser. La escritura y su recepción son cosa de una alta religiosidad. Un lindo ligarse y religarse entre autor y descodificador.

El Gran Premio de Mónaco. Romy Schneider en una piscina bien azul, casi sin ropajes, como flotando en una intensidad que será interminable. Un cigarrillo Gitanes furtivo que se acerca a la boca Alain Delon y al verse sorprendido, tan sólo arquea su ceja izquierda como para decir: sí soy yo a quien miras desde el balcón de tu hotel frente al Casino, detrás de las cortinas que ni son del todo transparentes.

La Carpa. Circus Máximus. La arena donde se dirime al poseedor de la monarquía año con año, coronado con laureles. También el laboratorio de pruebas más sofisticado de la industria automotriz. De donde nació el espejo retrovisor de profundidad. La sincronización de la caja de velocidades. Las suspensiones inteligentes. Los volantes de mayor suavidad al girarlos. Los frenos de poder. La célula de supervivencia dentro de un auto, para que los conductores salgan ilesos luego de un estropicio.

Por eso mismo tiene tal gradiente la disciplina del vértigo y por lo cual nos estaremos leyendo cada semana. Siempre alados. Siempre a mil por hora. Prestos para llegar. Es formidable.

Ángelo della Corsa/ renco press
http://www.topformula1.net
http://www.topformula1.net/Singapur_Blinker_2011.html

Romy Schneider
Laberinto de la democracia
La princesa


Fotos del archivo de top F1

Revista Protocolo

Palabras clave

Comentar

Comente

Países que nos están viendo