Embajadores y diplomáticos con sus respectivas parejas, integrantes de la ACD
Embajadas

“Rompen” diplomáticos el hielo y le sacan fuego a la pista

Integrantes de la ACD realizaron su tradicional cena de gala, cuyo donativo recaudado de la venta de boletos, fue destinado a seis instituciones altruistas. Participaron más de 400 personas, sobresaliendo embajadores y diplomáticos acreditados en México

Texto y fotografías: Luis Felipe Hernández Beltrán

Tal parece que en los salones Terraza 1 y Terraza 2 de la Hacienda de los Morales, no se ha querido ir el recuerdo que se vivió el 22 de septiembre de 2015, cuando la revista Protocolo celebró su 15 aniversario.

Como si se tratara de un dejà vu, recientemente, la mayoría de los embajadores en México y otros integrantes del cuerpo diplomático acreditado en nuestro país, entre otros asistentes, desfilaron en esas mismas áreas del emblemático restaurante y centro de convivencia social de la colonia Polanco, para celebrar la cena de gala anual de la Asociación de Cónyuges de Diplomáticos (ACD), cuyo monto recaudado, fue destinado a seis importantes instituciones de ayuda humanitaria.

Bajo el concepto de “Fire & Ice” (Fuego y Hielo), poco más de 400 personas participaron en este emotivo evento, en el que disfrutaron de una suculenta cena de tres tiempos; barra libre de bebidas nacionales e internacionales; exhibiciones de bailes de tango y danzas de la India; y música ambiental a cargo de un dueto de cantantes.

A lo largo de la velada, se rifaron atractivos premios, como viajes a Japón y a playas mexicanas, boletos de avión, así como obras de arte, lentes Devlyn, libros y arcones con productos comestibles.

Aunque para hacer alusión al nombre del evento “Fire & Ice” se le pidió a las asistentes ir vestidos con colores alusivos a esas temáticas, detalle que pocos consideraron, se notó mejor al momento en que inició la música para bailar, donde los asistentes, encabezados por la presidenta de la ACD, la señora Rakhi Pardeshi, esposa del embajador de la India, rompieron el “hielo” y le sacaron “fuego” a la pista, que como buen convivio internacional, fue una mezcla de ritmos de diversas partes del mundo.

Considerada como uno de los principales eventos anuales de la diplomacia acreditada en México y como es costumbre, en un ambiente de fraternidad y camaradería, la cena de gala de la ACD se prolongó hasta la madrugada.

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