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El Taj Mahal, Un monumento al amor

El Taj Mahal, una de las estructuras más sobresalientes de la arquitectura mogola celebró en septiembre pasado su 350 aniversario con un acto cultural que rindió tributo al amor. El Taj Mahal fue construido en Agra, ciudad que fue el centro de un imperio y que actualmente es conocida por su importancia para la cultura y el arte en el subcontinente indio.

Sabemos, por coincidencias de descripción de la zona, que el Mahabharata hace referencia de ésta como la selva “Agrabana”, por lo que se puede establecer que éste fue el nombre antiguo de la ciudad.

Agra experimentó su edad de oro durante la época de los mogoles. Esta dinastía se destacó por las grandes construcciones, obras que también proliferaron en Delhi, Ajmer y Lahore, entre otras ciudades de India.

Una historia-leyenda/b>

Para poder apreciar la majestuosidad del Taj Mahal se debe hacer referencia a los siguientes aspectos:

Primeramente a la historia-leyenda que cuenta que el quinto emperador del imperio mogol Shah Jahan tuvo como esposa a una mujer llamada Arjumand Banu a la que otorgó el título de Mumtaz Mahal, “la elegida del palacio”, y a quien a su muerte dedicó una de las construcciones más hermosas que el hombre haya planeado.

El primer encuentro se llevó a cabo en un Mina Bazar, feria donde las mujeres de la nobleza vendían artículos de valor y los únicos compradores del sexo masculino eran el rey y los príncipes.

Arjumand ofreció al príncipe Khurram (posteriormente se convirtió en Shah Jahan), un terrón de azúcar que valía 225 mil rupias y el príncipe quedó deslumbrado de la belleza de la hija del primer ministro. La boda se llevó a cabo en abril de 1612, transcurriendo su unión en un escenario de lucha por el trono mogol, hasta que en 1628, Khurram lo conquistó.

De acuerdo con el historiador Abdul Hamid Lahori, en 1631, Shah Jahan se encontraba en campaña en Burhanpur a unos mil kilómetros al sur de Agra, lo acompañaba su esposa que después de haber dado a luz a 14 hijos, en su último parto sintió cercano su fin y lo mandó llamar con la princesa Jahan Ara para pedirle que cuidara de sus hijos y poder emprender tranquilamente su viaje final.

Para Shah Jahan fue un golpe muy duro, se dice que en una sola noche sus cabellos en-canecieron. Los días pasaron y su dolor no cedía, al mismo tiempo intentaba encontrar una razón para continuar viviendo.

Finalmente tuvo la idea de inmortalizar a su amada por medio de un monumento que perpe-tuara su amor, por lo que se dio a la tarea de di-señar un majestuoso mausoleo.

Dos décadas de trabajo

En 1631 los restos de la emperatriz fueron trasladados provisionalmente del lugar de su muerte a Agra, a los jardines del Taj, mientras se concluían los trabajos de construcción, que comenzaron el mismo año y duraron 22 años, 17 para el mausoleo principal y cinco para los edificios secundarios.

El trabajo fue muy lento debido a la imposibilidad de transportar rápidamente el mármol que era llevado desde Makrana, en la región de Rajasthán; así como muchas de las numerosos piedras preciosas como la turquesa procedente del Tíbet, el ágata de Yemen, el lapislázuli de Sri Lanka, el coral y la coralina de Arabia, el jade de China, el ónix de Persia y la malaquita de Rusia. De la misma manera fue complicada la colocación de cada una de las piedras y elaboración de los relieves y celosías que sin duda alguna exigió una dedicada precisión.

Aunque el Taj había sido construido para albergar solamente los restos de Arjumand, Shah Jahan también fue enterrado allí debido a que no había sido construido un mausoleo para él. Su hijo Aurangzeb usurpó el trono en 1658, encarcelándolo en el Fuerte de Agra. De modo que a su muerte, en 1966 descansó junto a su esposa favorita.

En un primer momento el nombre de esta obra maestra fue el de Tumba de Mumtaz Majal, pero con el tiempo derivó en Taj (que significa corona) y Majal (palacio), por lo tanto se puede traducir que es el Palacio de la Corona.

La construcción

La construcción de la estructura exigió la parti-cipación de miles de personas: quienes tallaron el mármol, expertos en ingeniería, arquitectura y jardinería. Los autores no se ponen de acuerdo en torno a quién fue el diseñador del Taj Mahal; hacen mención de varios nombres como Ustad Ahmed Lahori, Ustad Isa Shirazi hasta de un italiano llamado Jerónimo Veroneo. No excluyen la posibilidad de que el diseño se haya llevado a cabo en equipo.

En conclusión, hablar del Taj Mahal es hacer referencia a uno de los episodios de la historia de la India y a la vez de tratar de describir una de las creaciones de arte que merecen ser apreciadas personalmente. Aunque se haya visto en numerosas ocasiones en fotografías y videos, al verlo directamente resulta más hermoso de lo imaginado.

350 Aniversario

El Taj Mahal celebró su 350 aniversario con una serie de actos culturales que rindieron tributo al histórico símbolo del amor.

Las celebraciones, que se realizaron en la famosa fortaleza de Mughal, próxima al mausoleo de mármol blanco en el norte de la India, comenzaron con la liberación de palomas y un concurso de cometas antes de un concierto de música clásica al atardecer con el Taj Mahal como telón de fondo.

Este acto marcó el comienzo de una serie de celebraciones que durante seis meses estarán destinadas a atraer turistas a Agra y al Taj Mahal.

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