Internacional

Estados pequeños: el caso de Bután y Maldivas

Bangladesh, Bután, la India, Maldivas, Nepal, Pakistán y Sri Lanka forman la región de Asia del Sur, podemos argumentar que las razones son geográficas, históricas geopolíticas y porque los miembros proyectan una noción de identidad común, aunque el sistema internacional la reconoce como un conjunto de estados con grandes diferencias de diversa naturaleza.

La India ocupa el centro en la estructura de poder en la región debido a las ventajas de su potencial económico, político y social con respecto al de sus estados vecinos. Pakistán es el país que mantiene una identidad separada, como una autonomía relativa de la región, una de las causas es la rivalidad con la potencia económica.

De igual manera, Bangladesh, Nepal, Bután, Maldivas y Sri Lanka son estados que pertenecen a la misma zona geográfica, aunque los últimos dos mencionados no se encuentran ubicados en tierra continental, todos ellos comparten civilización, herencia cultural, etnias, religión y afinidades lingüísticas. Al mismo tiempo son diferentes en composición poblacional, tamaño y recursos naturales, así como sus niveles de crecimiento económico e industrial y el grado de madurez de sus instituciones políticas. En general son países que han permanecido alejados de la influencia de las grandes potencias y cada uno es pieza fundamental del balance de poder regional.

Un rasgo fundamental de todos estos países es que sus vínculos culturales y sociopolíticos determinan el rumbo de sus políticas exteriores que están dirigidas hacia la protección de sus sistemas políticos y de su misma existencia que es amenazada por fuerzas disfuncionales y desestabilizadoras que se generan al margen de los vínculos de la región. Al mismo tiempo, estos lazos y el temor que la India infunde impiden que se lleven a cabo interacciones cordiales y de cooperación.

Después de lograr su independencia, muchos países vieron minadas sus aspiraciones de dirigir de manera autónoma su vida nacional debido a los intereses de las potencias que necesitaban ejercer influencia política, militar y económica mediante el control de sus políticas exteriores. Asia del Sur no estuvo ajena a este hecho que significó el aislamiento de Bután y Maldivas que ha tenido como consecuencia el desconocimiento y falta de comprensión de aspectos regionales importantes de esa parte del mundo.

En el caso de Asia del Sur, que abarca el subcontinente, la región de los montes Himalaya, los archipiélagos e islas adyacentes, las acciones de política exterior se hacen presentes de diferentes formas. Un evento puede desencadenar cambios importantes en las condiciones geopolíticas y estratégicas. Por ejemplo, la pérdida de autonomía tibetana en el corazón de los montes Himalaya afectó la configuración de la región, la configuración del poder sinoindio en todo el continente. Los territorios de Nepal, Bután y Sikkim fueron expuestos al cambio, hecho que no había sucedido con anterioridad.

A continuación, abordaremos la importancia de estados como Bután y Maldivas, que a pesar de sus limitaciones y tradicional aislamiento, juegan un papel significativo en la política exterior y estabilidad de la región de Asia del Sur.

Bután

Es un reino soberano situado en el corazón del Himalaya. Se encuentra en la región del Tíbet, colinda con China en el norte, y la India en el sur, suroeste y este. Posee grandes sistemas montañosos, valles fértiles y bosques espesos. Su área es de 465 mil kilómetros. Su capital es Thimbu.

El Tratado Anglo-Butanés firmado en 1910 puso a Bután bajo la supervisión del gobierno británico de la India. Después de que este Estado accedió a su independencia, el Tratado fue reemplazado por el Tratado de Amistad Indo-Butanés, con el que Bután estuvo de acuerdo en seguir el consejo del gobierno de la India en lo referente a su política exterior, pero con la posibilidad de no aceptar tal consejo. Se unió a Naciones Unidas en 1971.

Bután es reconocido por su cultura ancestral y sus maravillas naturales. Permaneció aislado de la civilización moderna, hasta hace relativamente poco tiempo.

Geográficamente se divide en tres regiones físicas distintas, los Grandes Himalaya, los Himalaya Menores (valles fértiles en el centro) y la Planicie Dura. La parte norte se sitúa en los Grandes Himalaya. Controla el acceso a los pasos estratégicos que siguen las principales ríos hacia el norte dentro de los valles fértiles en el interior de los Himalaya.

Diversos sucesos en los Himalaya precipitaron la apertura de Bután al exterior. La India tuvo un papel determinante en la emergencia de este Estado en el sentido político por los siguientes hechos: la ocupación china del Tíbet de 1949 a 1951 y la revuelta de 1959 convencieron tanto a Bután como a Nepal de que permanecer cerrados sólo atraía la atención de China a intervenir sus territorios; asimismo, la India consideró que peligraba su seguridad nacional en el norte de su territorio. Por tanto, en una visita que Nehru realizó a Bután en 1958 fue decidida la apertura de las fronteras del reino.

Durante la década de los años setenta Bután diversificó sus estrategias diplomáticas y permitió representantes de otros países en su territorio, cambió el nombre de su misión en la India a Embajada Real de Bután, el cambio del sentido de las relaciones bilaterales mostraba su nueva personalidad en la comunidad de naciones. Un acuerdo firmado con la India en 1978 permitió al país comerciar con terceros, aunque el mayor volumen lo siguió acaparando la potencia del subcontinente, estableció vínculos comerciales con Australia, Nueva Zelanda y Japón. En 1979 estableció relaciones formales con Bangladesh.

Bután ha tenido que enfrentar dificultades como las siguientes: cada valle posee una lengua distinta, su infraestructura es débil en lo que se refiere a comunicaciones y transportes. El primer Plan Quinquenal fue financiado enteramente por la India y fue para solventar gastos de caminos que conectaron Bengala Occidental y Assam con territorio de Bután que ha llegado a ser un servicio eficiente que ha propiciado el tráfico de mercancías y personas facilitando la vida económica e industrial; asimismo, ha ayudado a la eliminación de barreras lingüísticas y culturales.

Maldivas

Desde el siglo XII hasta 1965 el archipiélago fue un sultanato. Durante el periodo colonial británico fue gobernado indirectamente por intermediación de Sri Lanka; en 1965 llegó a ser independiente. El Estado se encuentra situado al sur de Sri Lanka y al sur de la India por lo que es un territorio atractivo para las actividades mercantiles y militares. Asimismo, en los últimos años se ha convertido en un importante centro de comunicación entre Europa, el sur de Asia y Australia.

Naciones Unidas ha sido el principal donante de ayuda al archipiélago que al momento de su independencia padecía de condiciones sanitarias y de recursos humanos precarios. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés) es el principal promotor del desarrollo en el archipiélago donde contribuye en los sectores de salud, agua, sanidad y programas educativos.

Como todos los pueblos de la región, en la actualidad se mantiene de la agricultura, esto a pesar de la importación de alimentos que ha aumentado en los últimos años. Los barcos de motor fueron introducidos hasta la década de los años setenta y a pesar de su grado de modernización el nivel de pesca no ha mejorado, con excepción de la capital Malé. Maldivas ha sido dependiente de Sri Lanka en términos comerciales.

Es el país más pequeño de la región y se encuentra localizado a la altura del Ecuador en el océano Índico. El 99 por ciento del territorio de Maldivas se encuentra bajo el océano. No tiene frontera terrestre, limita al suroeste de Sri Lanka y a 480 kilómetros al noreste con la India. Su área es de menos de 0.7 por ciento del total de área de la Asociación para la Cooperación Regional del Sur de Asia (SAARC, por sus siglas en inglés). Su capital es Malé.

Es un archipiélago de 1,196 islas, de 26 agrupaciones naturales o atolones, que forman una larga y estrecha cadena en el océano Índico y cubren un área de cerca de 90 mil kilómetros cuadrados. Solamente 203 de las 1,196 islas se encuentran habitadas con un área de 298 kilómetros cuadrados. Las islas se extienden a más de 820 kilómetros de norte a sur y 130 kilómetros de este a oeste. Barreras de arrecifes protegen a las islas de los efectos destructivos de los monzones. Los atolones han aparecido como consecuencia de lava volcánica sólida. Los corales provenientes de las islas se encuentran a pocos centímetros sobre el nivel del mar. Estos atolones poseen playas arenosas y lagunas donde crecen palmeras con cocos, árboles de pan y arbustos tropicales.

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