Personajes

De bailar con J. Lo a “bailar” en las drogas

La conmovedora historia de Susy Pérez, una bella exmodelo y bailarina dominicana que triunfaba con diversos artistas en EEUU y que ahora vive en las calles, se declara adicta en las drogas y sus familiares hacen lo posible por salvarla en un hospital de Nueva York

Texto: Luis Felipe Hernández Beltrán

De 2005 a 2015, Susana “Susy” Pérez fue una de las top-models más buscadas y solicitadas para sesiones fotográficas de importantes medios de comunicación de Estados Unidos.

Morena, luciendo una figura perfecta y engalanando portadas de revistas de moda, fitness y hasta de contenido para adultos, fue vista con buenos ojos por la modelo, cantante y actriz estadounidense Jennifer López para ser parte de su equipo de bailarines. Así, la nacida en República Dominicana y con descendencia portorriqueña con una carrera que parecía trascendental en el ambiente artístico de EEUU, se convirtió en un atractivo más para ir a ver los shows de J. Lo.

Cuando toda esa carrera parecía ir viento en popa, Susy desapareció sin dejar rastro alguno.

Recientemente, la modelo fue encontrada en las calles de Nueva York como indigente. Como muestran videos y fotografías publicados en redes sociales y canales de video por internet, que se han virilizado, el cuerpazo exuberante y la negra y bien cuidada cabellera que siempre lució han quedado en el recuerdo.

Con una delgadez extrema, rapada tipo punk, cientos de heridas en el cuerpo y vistiendo ropa sucia, vieja y rota que apenas la cubre; duerme a las afueras de una estación del metro neoyorquino, pide limosnas y se alimenta de la comida que la gente tira en los botes de basura públicos.

En una entrevista para el programa El Gordo y la Flaca de la cadena Univisión realizada por la periodista Gelena Solano, utilizando un lenguaje en español que apenas y se le entiende, Susy Pérez dijo que su caída se debió al fallecimiento de su mamá: “Cuando yo perdí a mi mamá, yo me perdí”, además de que en los tiempos de glamour reconoció haber sido golpeada al grado de haber perdido trabajos; y violada “hasta por cinco hombres al mismo tiempo”.

Esos problemas y traumas, la llevaron a probar y volverse adicta a las drogas y con ello, vino su declive. “Nos es fácil desenchufarme (de las drogas) ya mi cuerpo está adaptado”, reconoció.

En la misma entrevista, Susy, entre lágrimas, comparte su deseo de ver a su hijo Sabión Pérez de 19 años y a quien no ve desde hace 12: “Jeh, tu eres lo mejor que me ha pasado, porque cada día sin ti es una sonrisa que no puedo tener”, le dijo a su único vástago, que según se supo, es transexual y trabaja en una tienda de comestibles en el estado de Carolina del Norte.

Univisión tuvo la iniciativa de organizar el reencuentro entre madre e hijo, donde ante las cámaras de televisión y cientos de curiosos se dan un fuerte abrazo entre lágrimas en la misma zona de Manhattan donde Susy deambula. Pero parece que esa reunión más que beneficiar, afectó el estado de salud de la que en algún momento fue una cotizada top-model, ya que se desmoronó y cayó en una depresión que la llevó a un hospital.

Según periodistas que le han dado seguimiento al caso, los doctores no han logrado mejorar la situación de Susy, ya que ella no coopera pues parece seguir necesitando de las drogas y no está interesada en recibir ningún tipo ayuda para rehabilitarla de sus adicciones.

Sus familiares abrieron una cuenta en la plataforma GoFundMe, un sitio de internet que sirve para recaudar fondos para distintos fines altruistas, para que quien quiera sumarse donando dinero para la mejoría de Pérez, lo haga desinteresadamente. Pero los últimos reportes señalan que apenas se han recibido poco más de tres mil dólares, cuando se requieren, mínimo, diez mil.

Hasta el momento, ni J. Lo ni otros artistas con los que Susy colaboró en los escenarios, como el rapero Puff Dady, se han manifestado al respecto, aunque tampoco se les ha buscado.

No queda duda que ahora, quien gracias a su belleza gozara de una fama mediática, lo vuelve a ser en una situación contraproducente… Del glamour a las calles; de los escenarios al hospital; de los lujos a las drogas; de la belleza a la lástima; y largos etcéteras más.

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