Salud

Aprueban en Europa la primera droga para dejar de fumar

La Comisión Europea aprobó la nueva droga vareniclina para dejar de fumar. Como los adictos al tabaco frecuentemente necesitan ayuda para erradicar el hábito, este medicamento estará disponible con un programa de apoyo al paciente, que los fumadores pueden adaptar para atender sus necesidades conductuales específicas, mientras intentan abandonar el cigarrillo.

El tabaquismo es una condición médica crónica recurrente que involucra una adicción de tipo físico y psicológico a la nicotina. Sólo en Europa, más de 1.2 millones de personas mueren cada año por algún tipo de enfermedad relacionada con el tabaco.

Además del impacto humano, hay un costo, tanto social como económico, asociado al tabaquismo. Para 2010, la Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que el costo global anual de las enfermedades relacionadas con el tabaco será de más de 500 mil millones de dólares, y Europa representará, de esa cifra, algo más de 165 mil millones de dólares.

Mientras que la mayoría de los fumadores reconoce los riesgos significativos asociados al tabaquismo, investigaciones muestran que sin la terapia conductual adecuada y el apoyo de su entorno, la mayoría de los fumadores recae al poco tiempo de haber dejado el cigarrillo y sólo unos pocos consiguen dejarlo para siempre.

La mayoría de los fumadores no continúan fumando por elección, sino porque son adictos a la nicotina en el tabaco. Investigaciones anteriores han demostrado que la combinación de apoyo conductual y de una terapia farmacológica es a menudo más exitosa y efectiva que los intentos de dejar de fumar sin apoyo.

Muchos gobiernos europeos han instituido cambios en sus políticas de control del tabaco, que ayudaron a crear un ambiente más adecuado para apoyar a los fumadores que desean dejar el tabaco. Estas políticas incluyen prohibiciones para la publicidad y el patrocinio de las industrias tabacaleras, y convincentes anuncios sobre salud pública, así como prohibición de fumar en lugares de trabajo, incluyendo restaurantes, bares y pubs.

Las prohibiciones en lugares de trabajo ya se aprobaron en Bélgica, Escocia, Inglaterra, Irlanda, Italia, Lituania, Malta y Noruega. Políticas similares se están considerando en Francia, en Alemania y en otros países.

Revista Protocolo

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