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Estudian el ritmo cardiaco de ballena azul con equipo adherido a su cuerpo

El ritmo máximo registrado ha sido de 37 latidos por minuto, después que el mamífero regresó a la superficie luego de una inmersión profunda

Revista Protocolo

Ciudad de México, 31 de diciembre de 2019.— Un equipo de electrocardiograma de color naranja brillante utiliza ventosas gigantes adheridas al cuerpo de una ballena azul, permitiendo que por primera vez un grupo de científicos en Estados Unidos estudie el ritmo cardiaco de la criatura más grande del mundo.

La ballena azul, que puede llegar a medir 30 metros de largo y pesar 200 toneladas, puede bajar su frecuencia cardiaca hasta dos palpitaciones por minuto mientras se sumerge en el océano en busca de alimentos, señalaron investigadores esta semana.

El ritmo máximo registrado ha sido de 37 latidos por minuto, después de que el mamífero regresó a la superficie luego de una inmersión profunda.

La ballena azul es el animal más grande de todos y ha fascinado por mucho tiempo a los biólogos, destacó Jeremy Goldbogen, biólogo marino de la Universidad de Stanford, que lideró el estudio, publicado en la revista Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

En particular, las nuevas mediciones de los ritmos cardiacos y fisiológicos ayudan a entender cómo trabajan los animales de mayor masa corporal, añadió Goldbogen.

En general, mientras más grande es un animal, menor es el ritmo cardiaco, lo que minimiza el trabajo que debe hacer el corazón al distribuir la sangre por todo el cuerpo. La frecuencia normal de un humano en periodo de descanso está en el rango de 60 a 100 palpitaciones por minuto y alcanza los 200 durante ejercicio de naturaleza atlética.

Los mamíferos más pequeños, como las musarañas, tienen ritmos cardiacos mucho más altos de hasta mil latidos por minuto.

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