Viajes

Lourdes, Francia, entre el misticismo y la fe

La ciudad del sureste francés, famosa por las apariciones de la Virgen María a la niña Bernardette Soubirous a mediados del siglo XIX, tiene distintas atracciones naturales y artificiales, dignas para encontrarse y reencontrarse con uno mismo

Texto y fotografías: Luis Felipe Hernández

Explanada del monasterio de Lourdes
Explanada del monasterio de Lourdes

La Virgen de la Inmaculada Concepción mejor lugar no pudo encontrar para aparecerse en 1958, que en la ciudad de Lourdes, Francia.

Y es que esta zona del suroeste francés goza de unos paisajes increíbles, como de los que se habla en los cuentos, con lagos, construcciones antiguas de estilo medieval y su zona montañosa como los Montes Pirineos que la naturaleza dotó de enormes picos donde se construyeron hermosas abadías a las que se llega en funicular mientras en el recorrido se puede apreciar la fauna de las montañas y los estilos de vida de los lugareños.

Dado al pasaje religioso de la aparición mariana a la niña de origen humilde Bernardette Soubirous, canonizada en 1933 por el papa Pío XI, Lourdes se ha convertido en el destino ideal para el turismo espiritual, independientemente de la religión que se profese. El Santuario de Lourdes recibe a millones de peregrinos que participan en los distintos eventos sacros que se celebran a lo largo del año.

Y en ese mismo tono de espiritualidad, se pone en descanso el cuerpo, mente y espíritu con sus spas. Pero también para quienes gustan de la movilidad, se puede practicar el esquí, viajes en trineo a través de los Pirineos y hasta senderismo de montaña o el ciclismo por la urbe, deporte local, por el que año con año a finales de julio, pasa la competencia ciclista de La Tour de Francia.

Sus calles, fortalezas, construcciones y lagos, son otros atractivos que no hay que dejar de ver.

Es la única ciudad francesa con seis lenguas oficiales: además del francés, también se habla alemán, español, holandés, inglés e italiano, y que también funciona como punto de desplazamiento para otras ciudades cercanas de la zona de Borgoña, en Francia, y la frontera con España.

Cédric Arnault, responsable de promoción y educación numérica de la Oficina de Turismo de Lourdes, recientemente, estuvo en México promoviendo aquella ciudad francesa, de la que no estaría mal que mexicanos acudan a ella para que, ante tanta ola de dificultades políticas y sociales por las que atraviesa nuestro país, se encuentren instantes de paz ante tanta belleza natural y artificial.