Cultura

Guerra de los Pasteles, no fueron pastelazos como se dice

Este año se conmemora el 180 aniversario de la primera intervención francesa en México

Revista Protocolo

Los antecedentes, causas y desarrollo de la llamada Guerra de los Pasteles, o la primera intervención francesa, fueron expuestos por la historiadora Fabiola García Rubio en una conferencia realizada recientemente en la sede del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).

Con el título “Los mitos y realidades de la Guerra de los Pasteles” y en el marco del 180 aniversario de este episodio histórico, la maestra en historia moderna y contemporánea señaló que el conflicto se debió a una presión por parte del gobierno galo para que el gobierno mexicano firmara un tratado comercial que le fuera conveniente.

Y es que recordó que luego de la consumación de la Independencia en 1821, México buscó el reconocimiento de los países europeos y la obtención de algún préstamo para sostener la economía nacional.

En ese contexto, la obra del científico alemán Alexander von Humboldt, quien redescubrió el naturalismo de México y su riqueza natural, jugó un papel primordial sobre el potencial económico de nuestro país ante la riqueza de sus tierras, minas, flora y fauna.

“En Francia llama la atención esta idea de que México va a ser un país absolutamente rico. Habrá varios intentos para tratar de hacer algún tipo de acuerdo comercial o tratado; en 1830 hay un primer intento que resulta fallido porque una de sus condiciones era el comercio al menudeo. En 1831 se repite ese intento y aunque se hace un proyecto que se firma, el Congreso mexicano lo desconoce.”

Aunado a esta situación, García Rubio explicó que comenzaron a surgir reclamos de ciudadanos franceses que vivían en la Ciudad de México que utilizaron como pretexto la lucha de federalistas y centralistas para reclamar una indemnización por supuestas afectaciones económicas a sus negocios.

Entre los reclamantes se encontraba Remontel, un pastelero de Tacubaya que argumentó daños y destrozos sufridos en su local en 1832, pasando así a la historia por dar nombre al conflicto bélico entre Francia y México.

La historiadora afirmó que para 1834 comenzaron a subir de tono las reclamaciones y para febrero de 1837, el ministro barón Antoine presentó un ultimátum al gobierno de México, presidido por Anastasio Bustamante, que exigió la negociación de un tratado comercial de manera inmediata y el pago de 600 mil pesos para compensar los daños que habían afectado a ciudadanos franceses residentes en el país.

El gobierno mexicano declinó la responsabilidad de asumir las pérdidas provocadas por las rebeliones, por lo que se tensó la relación con Francia.

Fue el 16 de abril de 1938 que el comandante de la escuadra francesa en el Golfo de México, el almirante Bazoche, declaró el cese de las relaciones entre México y Francia que derivó en el bloqueo del puerto de Veracruz hasta que en noviembre de ese mismo año inició el ataque a San Juan de Ulúa.

Tras la mediación británica, los gobiernos de ambos países llegaron a un acuerdo, y a principios de marzo de 1839 se firmó el tratado donde se acordó la paz y se estableció que México pagaría a Francia las reclamaciones calculadas en 600 mil pesos. Así, el 7 de abril de ese año, la flota gala abandonó el fuerte de San Juan de Ulúa y las costas mexicanas.

El INEHRM continuará con la conmemoración de La Guerra de los Pasteles mediante otras actividades que se llevarán a cabo en su sede como el foro “Las relaciones de México y Francia”, el miércoles 25 de abril a las 18:00 horas, y el taller infantil “Los pasteles más caros de la historia”, el viernes 27 de abril de 10:00 a 13:00 horas.

Para consultar el programa completo, visita: http://www.inehrm.gob.mx/

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