Cultura

Raymundo Sesma plasma su obra en Suiza

El artista mexicano Raymundo Sesma, plasma su obra en una grúa portuaria ubicada al exterior de la Feria de Arte Balelatina en Basilea, Suiza.
José Roquero De Teresa

Esta creación: “Campo Expandido VII”, representa la más reciente acción de este artista multidisciplinario continuando con el proyecto gráfico-plástico que comenzó el año pasado en México.

La comisión artística de la feria de arte contemporáneo bâlelatina integrada por su asesor curatorial actual, Osvaldo Sánchez; por Marilia Razuk, de la galería del mismo nombre en Brasil; Margarita Sánchez de la Galería Distrito 4 en Madrid; y Genaro Ambrosino de Ambrosino Gallery en Miami seleccionaron al artista multidisciplinario Raymundo Sesma para realizar una obra en la grúa portuaria que se encuentra al exterior de dicha feria a orillas del río Rin. Por tal motivo el artista mexicano presenta Campo expandido VII, intervención site specific.

Desde 2004, este artista mexicano ha venido desarrollando en Italia y en México una serie de obras de carácter efímero, público y monumental, ya sea al interior de edificios, como lo hizo por ejemplo en el museo La Triennale di Milano, o en los 10 mil metros cuadrados de superficies exteriores del outlet Punta Norte del arquitecto Javier Sordo Madaleno en el Estado de México, en la creación de Campo Expandido en la zona de Tizapán, San Ángel o en el espacio ex industrial BaseB, en Milán, Italia.

Raymudo Sesma considera que Campo expandido significa buscar un diálogo con el paisaje, ampliando el campo de acción de la pintura no ligada a la superficie de la tela bidimensional como soporte sino a la superficie arquitectónica y —en este caso específico— escultural, como bien puede ser considerada la grúa portuaria de la que se ocupa hoy (la cual mide 13 metros de altura por 37 metros de largo y ocho metros de ancho). Superficie que al sustituir la tela, logra que la pintura adquiera un valor tridimensional precisamente como un campo expandido. (Hay que subrayar que la grúa ha sido pintada con un material fabricado especialmente por la empresa italiana Gobbetto.)

Dicha intervención también denota la creación de un nuevo diálogo con el paisaje urbano, con el fin de lograr que la escultura se convierta ella misma en paisaje que defina el campo de acción. Así, el trabajo de Sesma se convierte no sólo en una producción física o intelectual que por medio de un gesto artístico complementa o revela lo existente, sino también en un método de comunicación, de articulación a distintos niveles, capaz de crear un sistema de vasos comunicantes entre paisaje, arquitectura, comunidad, historia, tradición, futuro, etcétera y, obviamente, con el espectador.

Ya que la gran escala de la obra lo determina, al obligarlo a olvidar la actitud pasiva que lo caracteriza, puesto que desde una sola perspectiva no obtiene una visión completa de la escultura, pues ésta debe ser abordada, recorrida no sólo con la mirada también mediante el desplazamiento físico.

Revista Protocolo

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