Especial

La puerta al nuevo mundo

Explorada por Cristóbal Colón durante su primera visita al nuevo mundo en 1492, La Española del archipiélago de las Antillas (como la llamaron los españoles) se volvió en un trampolín para la conquista española del Caribe y el continente americano durante medio siglo.
Therese Margolis

De hecho, fue precisamente aquí donde los ibéricos fundaron su primera colonia en el hemisferio occidental, y como tal, la isla sirvió como base logística para el asedio de la mayor parte de las Américas.

A principios de la colonización ibérica, Colón estableció un asentamiento improvisado en la costa norte de la isla, cerca de la ciudad actual de Cap Haïtien, a la cual le dio el nombre de La Navidad por ser el 25 de diciembre la fecha de su establecimiento.

La tierra alrededor de esta primera colonia era fértil, pero de mayor importancia para los españoles fue el descubrimiento del oro que podía conseguirse por trueque con los nativos o extrayéndolo de los depósitos aluviales de la isla.

Inicialmente, las tribus indígenas de la isla, quienes refirieron a su territorio como Haití (tierra montañosa), fueron amigables hacia los españoles, pero más tarde, estos nativos respondieron violentamente contra los abusos de los europeos.

Para cuando Colón regresó a La Española en su segundo viaje en 1493, encontró que La Navidad había sido arrasada y eliminados sus habitantes.

No obstante, la determinación ibérica para la expansión y su cruzada de esparcir el catolicismo fue determinante, y eventualmente el primer asentamiento permanente en el nuevo mundo, Santo Domingo, fue concretado en la costa sur.

Santo Domingo

Bajo la soberanía española, toda la isla llevó el nombre de Santo Domingo, y se convirtió en el primer puesto de avanzada del imperio español.

Colón, quien gobernó la colonia hasta 1499, intentó limitar los abusos más serios contra los indígenas, prohibiendo las expediciones contra ellos y regulando los impuestos informales establecidos por los colonizadores.

Pero su sistema de repartición no mejoró la situación de los indios, y la corona española lo cambió instituyendo el sistema de encomienda en 1503.

Por consecuencia, Colón cayó en la desgracia y su sucesor, Francisco de Bobadilla, fue nombrado juez principal y comisionado real en 1499.

Bobadilla demostró ser un administrador inepto y en 1503 fue sustituido por el más eficiente Nicolás de Ovando, quien asumió los cargos de gobernador y juez supremo, estableciendo las bases para el desarrollo de la isla.

Durante su mandato, el sistema de repartición fue sustituido por el de encomienda, según el cual todos los terrenos fueron teóricamente propiedad de la corona.

Tristemente, en la realidad no funcionaba así, pues a la población indígena le fue muy mal bajo el gobierno colonial y había labores forzadas y muchos abusos que eventualmente resultaron en la eliminación de la cultura taína.

Ya para el año 1550, la población nativa se había reducido a apenas 150 personas, y los dueños de ingenios azucareros fueron obligados a importar esclavos africanos para la ardua labor de recoger su caña.

Latifundio

Luego de la conquista de la Nueva España, la importancia de Santo Domingo empezó a disminuir ya que sus riquezas minerales estaban acabándose.

Finalmente, en 1535, el virreinato de Nueva España, en el cual se incluyó a México y el istmo de América Central, incorporó a Santo Domingo, pero la importancia de la isla siguió abreviándose.

Los ojos ávidos de los españoles y su codicia por el oro ya estaban enfocados en las riquezas de los incas en Perú, y en Santo Domingo, la agricultura se convirtió en la actividad principal de la economía isleña.

Aislada, olvidada, relegada a un nivel inferior dentro del esquema de la colonización europea, Santo Domingo cayó bajo un sistema latifundista.

Durante casi todo el periodo colonial, el comercio de ultramar consistía principalmente en convoyes entre los puertos monopólicos, ya que estaba prohibido el comercio con otros países, y esto también contribuía a la incomunicación global.

Sin embargo, el estancamiento que prevaleció en la isla durante los siguientes 250 años fue interrumpido en varias ocasiones por enfrentamientos armados, ya que los franceses y británicos intentaron debilitar el dominio económico y político de España en el nuevo mundo.

Múltiples conquistas

En 1586, el almirante británico sir Francis Drake capturó la ciudad de Santo Domingo y cobró un rescate a España para regresarla.

De la misma manera, en 1655, Oliver Cromwell despachó una flota inglesa para tomar Santo Domingo, pero al enfrentarse con resistencia abandonó su plan.

A mediados del siglo XVII, la retirada del gobierno colonial de la costa norte abrió la puerta a los bucaneros franceses para que se establecieran en La Española, lo cual no les agradó en lo más mínimo a los españoles.

Pero sin la fuerza militar adecuada para combatir a los galos, España tuvo que aceptar su presencia y en 1697, con el Tratado de Ryswick, España cedía el tercio occidental de la isla a Francia.

A fines del siglo XVII, los latifundistas empezaron a abandonar sus plantaciones de azúcar debido a la constante persecución de los piratas.

Por consecuencia, el comercio extranjero desapareció por completo, y casi todo el comercio doméstico sucedía en la ciudad capital.

Sin embargo, el nuevo régimen de los Borbones en 1700 introdujo innovaciones económicas que empezaron a revivir gradualmente el comercio en Santo Domingo, eliminando el monopolio de los puertos.

Ya por 1790, los negociantes de cualquier puerto en España podían comprar y vender en cualquier parte de la América española.

Todo esto dio una nueva vida a la colonia de Santo Domingo, y un nuevo ímpetu para buscar su independencia.

Nace República Dominicana

En 1804, el lado occidental de La Española, Haití, logró su soberanía de los franceses, y la población española de Santo Domingo también trató de separarse de Europa en 1821.

No obstante, los haitianos los conquistaron y los dominaron durante los siguientes 22 años.

Finalmente, en 1844, Santo Domingo consiguió su independencia y así nació la República Dominicana.

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