Personajes

Andrés Roemer Street

Una calle en Israel lleva el nombre del destacado diplomático y comunicador judío mexicano

Revista Protocolo

Ciudad de México, 11 de octubre de 2019.— Siendo embajador de México en la Unesco, al generarse una votación que negaba el derecho del pueblo judío al Monte de Jerusalén, Andrés Roemer prefirió salir de la reunión que emitir un voto en contra, lo cual le valió un mensaje de agradecimiento del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.

Las relaciones entre Andrés e Israel vienen de tiempo atrás, siempre contando con personalidades del arte, ciencia y cultura de ese país en la reunión más importante de mentes creativas, La Ciudad de las Ideas.

Así inició el evento en el que tomó la palabra el alcalde de Ramat Gan, Carmel Shama Hacohen, impulsor de esta iniciativa de la calle con el nombre del comunicólogo mexicano y comenzó diciendo que habla desde su corazón por lo que hizo Andrés, nadie le dijo qué hacer, simplemente actuó como debía hacerlo.

En su discurso Carmel Shama explicó que la Unesco fue creada para unir a los pueblos y proteger la historia y cultura y en ese lugar hay quienes por intereses ajenos o propios, tratan de reescribirla y dañar a la humanidad, al pueblo judío y a su conexión con Jerusalén.

En el acto, el alcalde nombró a Andrés como “un amigo del pueblo judío” y “amigo del Estado de Israel” que luchó en contra de los que tratan de tergiversar la historia.

Carmel Shama Hacohen, en su momento embajador de Israel en la Unesco, hizo hincapié sobre México y la impresión que se tenía de la representación mexicana en este organismo internacional, y cómo cambió esa visión gracias al valor, valentía y consciencia de Andrés Roemer.

Roemer es de los pocos personajes en el mundo que han podido ver en vida que una calle lleve su nombre. La avenida Jabotinsky hace ahora esquina con Andrés Roemer.

El acto contó con breves discursos de Pamela Cortés, esposa de Andrés; así como de Valeria y Alejandro Roemer, hijos del homenajeado.

Por su parte, el celebrado, en su turno al micrófono, compartió: “Cuando me nombraron embajador en la Unesco conocía lo que era, un lugar no solo de cultura, sino también un lugar para el pensamiento crítico, de desafío al statu quo y de ir contra la corriente. Entonces entendí la situación, debía estar callado o hablar, seguir la corriente o ir contra ella, callar o actuar.

“Y entonces llegó la resolución, y recordé todo lo que pasó en esos días previos a la votación, investigué con el embajador, nunca compartí nada de la decisión que el país tenía pensado votar, pero vi que la resolución no solo negaba un hecho histórico, sino que estaba llena de odio y que violaba los mandatos de paz de la Unesco.”

La ceremonia, a la que asistieron personalidades de México e Israel, fue amenizada por música tradicional israelí.

(Con Información de Diario Judío)

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