Responsabilidad Social

Reconstrucción de centro ceremonial en la comunidad wixárika

Para lograrlo, organizaron una recaudación de fondos en línea con la meta de sumar 60 000 pesos, con ello se estima que podrán comprar láminas para el techo, más de 2000 ladrillos, una puerta, columnas de hormigón y vigas de madera, así como el transporte de los materiales

Ciudad de México, 9 de julio de 2024.— Líderes espirituales wixárika de San Andrés Cohamiata, en los Altos de Jalisco, buscan apoyo para reconstruir un pequeño santuario en el que reciben a peregrinos de pueblos vecinos. Se trata de una comunidad aislada, al menos a cuatro horas de distancia de la tienda de materiales de construcción más cercana. Para lograrlo, organizaron una recaudación de fondos en línea con la meta de sumar 60 000 pesos.

San Andrés Cohamiata, Tateikie que significa “casa de la madre tierra”, es uno de los cuatro centros ceremoniales wixárika más grandes en el estado. Antropólogos les reconocen como portadores del conocimiento histórico del misticismo natural de la Sierra Madre Occidental y su interacción con el ser humano.

Cada año, miembros de este ancestral pueblo indígena realizan una peregrinación de unos 800 kilómetros hasta el desierto en San Luis Potosí, lugar sagrado donde se originó el mundo según su cosmovisión.

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) estiman que en México hay cerca de 80 000 personas del pueblo wixárika, que ha logrado conservar sus tradiciones, cosmovisión y ecosistemas en la modernidad gracias al aislamiento.

Sin embargo, son también comunidades que enfrentan marginación, violencia por parte de grupos del crimen organizado, extracción de recursos naturales por empresas extranjeras, producción agrícola descontrolada e incluso graves sequías por el cambio climático.

“Nuestros ritos y creencias culturales están conformados por un universo extenso y complejo, basado en la interacción perpetua con el medioambiente y las fuerzas que lo rigen”, explican en su protocolo comunitario. Sus conocimientos heredados, valores y principios filosóficos buscan mantener equilibrio entre los ciclos naturales para reproducir la vida misma.

El santuario que buscan restaurar se utiliza como alojamiento y cocina para recibir a peregrinos de comunidades vecinas que visitan el centro ceremonial. San Andrés Cohamiata es una comunidad apartada; a unas 12 horas de carretera desde Guadalajara y a cuatro horas de Huajuquilla, Nayarit, donde se encuentra la tienda de materiales de construcción más cercana.

La recaudación de fondos es organizada por José Antonio Mauleón, un viajero español que visitó la comunidad en junio pasado. Estiman que con 60 000 pesos podrán comprar láminas para el techo, más de 2000 ladrillos, una puerta, columnas de hormigón y vigas de madera, así como el transporte de los materiales. Puedes apoyar su causa aquí: https://gofund.me/69416cf4

Fotografía: GoFundMe