Salud

Plan de alimentación para diabéticos durante la contingencia

Cinco recomendaciones para integrar una dieta y evitar riesgos de contagio por un sistema inmune débil

Revista Protocolo

Ciudad de México, 22 de julio de 2020.— Durante la contingencia y el latente riesgo de contagio por COVID-19, se ha recalcado la importancia de cuidar la salud de la población vulnerable. Parte de esa población corresponde a las personas diabéticas, que requieren de una dieta balanceada con pocos carbohidratos y alto nivel energético, para fortalecer y cuidar su sistema inmune.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la diabetes se considera una enfermedad crónica no transmisible caracterizada por concentraciones elevadas de glucosa en sangre, a lo que se le llama hiperglucemia, y se presenta cuando tu cuerpo no produce suficiente insulina o no puede utilizarla de forma eficaz.

La alimentación es uno de los principales factores de cuidado a atender en pacientes con diabetes, por lo que Julio César Bobadillas, nutriólogo y gastrónomo de la compañía edtech Aprende Institute, comparte cinco recomendaciones para integrar una dieta y evitar riesgos de contagio por un sistema inmune débil:

  1. Controlar el consumo de carbohidratos: Para un mejor control de insulina y evitar hiper o hipoglucemias, elegir cereales integrales, maíz, amaranto, avena, harina de trigo integral, arroz integral. Evita harinas refinadas, sustitúyelas o agrega cereal con alto aporte de fibra.
  2. Elevar el consumo de fibra: Consumir cereales integrales y fruta con cáscara. Las frutas de bajo índice glucémico, como cerezas, ciruelas o peras son ideales para tu dieta. Las tortillas de nopal o tostadas integrales son opciones altas en fibra y llenas de sabor que complementarán una dieta balanceada.
  3. Reducir las grasas saturadas como mantequilla, manteca, aceite de coco, aceite de palma y cortes de carne grasos. Sustituir por grasas insaturadas, son líquidas a temperatura ambiente y también se encuentran en alimentos como semillas y aguacate.
  4. Limitar el consumo de sal: Reducir el sodio en alimentos, evitar productos industrializados y embutidos, soya, consomé de pollo y sal de mesa. Mejor optar por los alimentos frescos, uso de plantas y especias para mejorar el sabor.
  5. Medir las porciones con el método del plato, la mitad será para frutas y verduras, un cuarto para cereales integrales (como centeno) y el último cuarto para proteínas y leguminosas. Complementar con aderezos como aceite de oliva, aguacate, semillas, quesos bajos en grasa.

Una dieta saludable no tiene por qué ser insípida o tediosa, hay múltiples recetas y maneras de cocción para integrar.

Se debe seguir las recomendaciones de los especialistas y proteger la salud a partir de lo que se consume para evitar riesgos de contagio de COVID-19 y otras complicaciones como exceso de ácidos en la sangre, daños renales o neuronales.

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