Salud

Retos emocionales de la educación en casa en tiempos de pandemia

La mayor parte de los niños se adaptaron a las clases en línea, y al uso de plataformas educativas online

Revista Protocolo

Ciudad de México, 9 de junio de 2020.— La mayoría de los niños que cursan la primaria se han adaptado de forma satisfactoria a los recursos que entrega la educación a distancia (clases en videoconferencias, utilización de plataformas educativas en apps y sitios de internet); no obstante, algunos acusaron cansancio, rechazo e incluso denotaron olvido de lo aprendido en el colegio o presentaron cerrazón para aprender nuevas cosas.

“Sabemos que estar concentrado en una pantalla de computadora o tableta durante más de dos horas es cansado, y en el caso específico de los niños resulta monótono; es muy fácil que pierdan la atención en las clases en línea. Esto se complica con los cuadros de ansiedad que provoca el encierro por la pandemia, a lo cual se suma la exigencia de algunos padres para que sus hijos no bajen su rendimiento escolar”, sostuvo Claudia Sotelo Arias, directora del Centro de Especialización de Estudios Psicológicos en la Infancia (CEEPI).

A decir de la especialista, lo anterior puede agravarse porque algunos papás también rechazan estos recursos educativos por considerarlos antipedagógicos o argumentan que las escuelas han desplegado dichas plataformas para justificar el pago de las colegiaturas.

Por otro lado, la especialista sostuvo que es complicado que un niño pueda retener la información si está más de tres horas seguidas en computadora o dispositivo inteligente: “es cansado, se estresan y la capacidad de retener se pierde. La recomendación es que las clases no deberían durar más de tres horas al día y con un intervalo de descanso de media hora para que los niños puedan relajarse”, apuntó Sotelo Arias.

CEEPI dio a conocer algunos puntos que es recomendable tomar en cuenta en la educación a distancia:

  1. Es normal que olviden lo aprendido. Por el estrés o ansiedad que produce el encierro e incluso por la exigencia de sus padres, los niños parecería que olvidaron cuestiones básicas que anteriormente ya habían aprendido. Sin exigencia lo más probable es que logren recordarlo. El olvido es pasajero.
  2. Estar conectado en una pantalla por horas cansa. Lo ideal es que los niños tomen cuando mucho tres horas diarias de clase con intervalos de descanso, más si cursan primaria baja.
  3. Es complicado poner atención ahora. La educación mediante video desgasta más que la presencial. En clase tradicional los niños se distraen, juegan, observan a sus compañeros para poder recargarse. En el video no existe esa posibilidad por lo que el aburrimiento y cansancio llegan rápido.
  4. Los docentes tampoco estaban preparados. Es realista decir que todos estamos aprendiendo y los maestros han tenido que adaptarse a esas circunstancias. En este sentido vale la pena ser tolerante y comprensivo.
  5. Los problemas educativos se pueden agudizar. Si un niño ya presentaba problemas de aprendizaje en el colegio, es probable que se agudicen estos conflictos ahora en la casa debido al encierro.
  6. No hacerles la tarea a los niños. Muchas maestras refieren que, mágicamente, algunos niños que iban mal en su desempeño escolar, ahora son de 10.

Hay que tomar en cuenta que:

  1. No es elección, esta modalidad de clases es por la pandemia, pero tampoco hay que verlo como un castigo; es lo que hay.
  2. La educación a distancia vincula a los niños con amigos y eso es valioso.
  3. Los padres deben entender que no son maestros; deben reconocer sus límites.
  4. Darle oportunidad porque esta modalidad de aprendizaje probablemente llegó para quedarse por las complejidades de la epidemia. Lo mejor es adaptarse y sacar lo positivo.
  5. Hay colegios que están preocupados por la calidad de la educación a distancia y con certeza irán mejorando tanto sus recursos educativos como tecnológicos.

Países que nos están viendo