Tecnología

Tecnología militar y marina al servicio de México

Las fuerzas armadas contribuyen al desarrollo tecnológico y de investigación con la entrega del Prototipo de Radar Tzinacan

Revista Protocolo

Ciudad de México, 17 de junio de 2020.— Como parte de las acciones de las fuerzas armadas para emplear su poder en la defensa exterior y coadyuvar en la seguridad interior del país, así como para defender la integridad, la independencia y la soberanía de la nación, las secretarías de Marina (Semar) y de la Defensa Nacional (Sedena) por conducto del Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Armada de México (Inidetam), entregaron el prototipo de radar de vigilancia aérea Tzinacan.

El proyecto Tzinacan, vocablo náhuatl que significa “Dios murciélago”, es el primero en su tipo a escala nacional e inició el 30 de octubre de 2015 con la firma del convenio de colaboración entre la Semar, la Sedena y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), desarrollado de manera conjunta entre las dependencias en cinco etapas, las cuales finalizaron sus trabajos en febrero pasado.

La realización del proyecto tuvo como objetivo ampliar conocimientos y habilidades en tecnología de radares, para posteriormente crear prototipos funcionales de radar en 2D (marcación, alcance) y 3D (marcación, alcance, altitud).

Para tal fin, a partir de las líneas de investigación de procesamiento de señales, radiofrecuencias y antenas, se obtuvieron además dos prototipos de radar en tres dimensiones, diseñados con una antena de tipo reflector con alimentador doble y transmisor de estado sólido de mil vatios, que emplearon procesamiento digital de señales, con un alcance instrumentado de 40 millas náuticas (73 kilómetros). Asimismo cuenta con herramientas visuales en 2D y 3D, así como de medición y salida de datos en estándares internacionales (NMEA, Asterix) para interconexión con otros sistemas.

En materia tecnológica se logró el desarrollo de diversos radares en dos dimensiones, así como un radar híbrido, consistente en una consola de procesamiento de señales de radar para conectar a unidades transceptoras comerciales, además de un simulador de señales.

Por otra parte, para estar en posibilidad de llevar a cabo el proyecto Tzinacan, se creó infraestructura idónea, que consistió en la instalación de un laboratorio de microondas y radiofrecuencias único en su clase en el país; uno especializado en mecatrónica, otro de software y procesamiento de señales, así como el laboratorio de antenas, que cuenta con una cámara anecoica para la medición de equipos o dispositivos que emplean el espectro electromagnético libre de interferencias, con el fin de tener diseños más precisos y efectivos.

Otro logro del proyecto fue la formación del recurso humano, ya que para el desarrollo del Tzinacan se contó con la participación de 20 elementos de la Semar (18 militares y dos civiles), 11 de la Sedena, siete personas civiles contratadas para el proyecto, 18 asistentes de proyectos auspiciados por el Conacyt en la modalidad de estancia técnica, así como 105 estudiantes en la modalidad de becarios en los grados académicos de licenciatura, maestría y doctorado.

El desarrollo de esta tecnología por especialistas nacionales, permitirá a corto y mediano plazo cubrir la necesidad que tiene México de vigilancia aérea en sus fronteras e instalaciones estratégicas, así como incrementar la seguridad del espacio aéreo durante operaciones de apoyo a la población civil.

Además, la experiencia y conocimiento adquiridos durante el desarrollo de tales prototipos, permitió al grupo de trabajo incursionar en el desarrollo de otras líneas de investigación para la generación de nuevos tipos de radares, actualmente en desarrollo por parte de Inidetam; estos radares navales sirven para las unidades de superficie de la Semar, así como para incrementar las capacidades de los radares de vigilancia aérea en términos de alcance, precisión y funcionalidades.

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