Viajes

Seis pasos para desconectarse de la tecnología en vacaciones

Así como se preparó con esmero la maleta de viaje, también se debe preparar la convivencia familiar: Alejandra Corona

Revista Protocolo

Todos los días al levantarse por las mañanas, el 93 por ciento de los padres de familia lo primero que hace es revisar su teléfono inteligente. A partir de ahí y hasta el momento de dormir, mirarán su celular alrededor de 150 veces.

Lo anterior se desprende de un estudio llevado a cabo por Alejandra Corona, licenciada en relaciones industriales y maestra en diseño estratégico e innovación por la Universidad Iberoamericana, quien durante dos años se dio a la tarea de investigar la adicción de los padres al smartphone y los efectos que esto produce en sus hijos.

“Lo más sorprendente de esta investigación fue que, luego de entrevistar a más de 150 papás y mamás, todos dijeron que no cambian estas prácticas cuando están de vacaciones con sus hijos”, explica Corona, quien escribió el libro Huérfanos digitales, derivado de dicho estudio.

Por esta razón, la experta recomienda seis acciones para desconectarse de la tecnología durante estas vacaciones de Semana Santa, con el fin de convivir más con los hijos y fortalecer los lazos afectivos:

  1. Usar una cámara tradicional

Todos los smartphones actuales cuentan con una buena cámara, pero en las vacaciones es recomendable llevar una cámara digital tradicional porque tienen muchas ventajas: buena resolución, son ligeras, pequeñas y fáciles de transportar. Pero lo más importante es que tanto los papás como los hijos pueden usarla para tomarse selfies o fotos grupales sin que esté de por medio un teléfono inteligente.

Se puede incluso llevar una cámara contra agua para usarla en la alberca o el mar. Incluso hay modelos que pueden sujetarse al cuerpo o a un casco para tomar fotos y video para registrar los mejores momentos.

  1. Volver a las bases

Hacer una lista de lo que uno como mamá o papá disfrutaba cuando se era pequeño y se estaba de vacaciones con los papás. Remontarse a su niñez y recordar las actividades que más gustaban y, ahora como adulto, pensar en cómo se podrían replicar esas vivencias con los hijos, de tal manera que ambas partes las disfruten.

  1. Darle descanso al teléfono inteligente

Poner un horario en el que a cierta hora de la noche se apaguen o se guarden todos los smartphones de la familia para reunirse y conversar entre todos. En esta pequeña junta se puede planear el día siguiente, platicar sobre lo que más ha gustado o no del viaje, incluso conocerse más entre padres e hijos sobre cualquier tema.

  1. Llevar un libro y mandalas

En momentos de menor actividad durante las vacaciones, es recomendable que los padres lean el libro de su preferencia porque los ojos y mente también merecen un descanso de la pantalla del celular. Añadir momentos para iluminar mandalas con los hijos. Ambas, son actividades sencillas pero significativas para los niños, ya que se está dando la atención a objetos que no son un smartphone.

  1. Planear actividades que se hagan en familia

Las vacaciones familiares no deben ser personales, sino justo eso: familiares. Es importante planear actividades para realizarse entre padres e hijos, dependiendo del lugar al que se vaya: armar figuras de arena en la playa; construir figuras de Lego; llevar un karaoke y cantar juntos canciones o hacer competencias; prender una fogata; jugar juegos de pelota; torear olas. Cualquier acción que no conlleve ver un teléfono inteligente.

  1. Hacer un álbum del viaje

Solo para este caso, sí puede utilizarse el smartphone de papás o hijos, además de una cámara tradicional: se trata de hacer tomas de foto o video desde el inicio del viaje hasta el final. Actualmente los dispositivos ya cuentan con funciones o aplicaciones para hacer tomas con filtros, animaciones, stickers, secuencias en 360 grados, videos en cámara lenta, herramientas como las lentes de “ojo de pescado”, entre otras. Después del viaje, se puede armar el álbum de manera digital con música de fondo y con un tema relacionado al lugar a donde fueron. Este trabajo puede compartirse con familiares y amigos.

“Así como preparas con gran esmero tu maleta de viaje, así prepara también tu convivencia familiar. Si no utilizas mucho tu celular durante tus vacaciones, no va a pasar absolutamente nada”, asegura Alejandra Corona.

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