Embajadas

Celebran dominicanos en México a la Virgen María de la Altagracia

Personal de la Embajada de la República Dominicana con el padre Jesús Gómez (décimo de izquierda a derecha)

Organiza la Embajada de la República Dominicana misa en honor a la Santa Patrona de ese país caribeño

Luis Felipe Hernández Beltrán

Ciudad de México, 22 de enero de 2020.— Casi 500 personas, en su mayoría dominicanos radicados en México, abarrotaron la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y San José en la colonia Cuauhtémoc de la Ciudad de México, para honrar con una misa a la Virgen María de la Altagracia, Santa Patrona de la República Dominicana.

En la ceremonia organizada por la Embajada de la República Dominicana en México, la imagen de la Virgen María de la Altagracia fue colocada en un extremo del altar principal flanqueada por las banderas de México y el país celebrante, junto con cientos de flores. Mientras que a los feligreses les fueron obsequiadas pequeñas banderas dominicanas, así como imágenes de la Virgen con la oración principal.

Después de los rituales tradicionales de toda ceremonia católica, a los que se le incluyó en el ofertorio un cortejo encabezado por dos edecanes vestidas con el traje típico tradicional de la República Dominicana que sostenían la bandera de ese país, el embajador dominicano en México, Jonny Martínez Mézquita, compartió ante los feligreses, datos históricos sobre la Virgen María de la Altagracia, donde remarcó la importancia del fervor del pueblo dominicano a ella.

“Con la misma fundación de nuestra República, la fe y la devoción a la Virgen (María de la Altagracia) está cada vez más presente, presencia que se destaca en los colores de nuestra bandera, que se inspiran en los colores de la vestimenta que cubren a la Virgen de la Altagracia: el rojo, el azul y el blanco. El rojo por la sangre derramada por nuestros compatriotas; el azul por la paz por lo cual la llamamos siempre Virgen, y el blanco, la cruz blanca, no por la crucifixión del padecimiento de Cristo, sino por ser la cruz de la religión y la libertad”, expresó el diplomático dominicano.

Posteriormente, en un convivio en un salón de la misma iglesia donde se realizó la ceremonia litúrgica, el emisario dominicano expresó que la celebración a la Virgen María de la Altagracia no solo es cuestión de fe, sino de patriotismo: “Desde el juramento trinitario cuando Juan Pablo Duarte (considerado el Padre de la Patria para los dominicanos) fundó la sociedad secreta de La Trinitaria que fue el movimiento político que inició la independencia, lo hizo invocando a la Santísima Trinidad de Dios y lógicamente a la Virgen de la Altagracia, de manera que, vamos a celebrar, que tenemos motivos para eso, el homenaje a la Virgen de la Altagracia.”

En su discurso especial, el sacerdote dominicano radicado en México, Jesús Gómez, además de celebrar la misa, dijo que en el país azteca solo existe una iglesia católica en honor a la Virgen María de la Altagracia ubicada en Zapopan, Jalisco; pero se espera que las autoridades eclesiásticas mexicanas, acepten una segundo templo que honre a la Santa Patrona de la República Dominicana, en el municipio de Ecatepec, Estado de México.

La Virgen María se le apareció sobre un árbol a un agricultor del municipio de Siruela, España. Se le puso “Altagracia” por ser la más Alta Gracia de Dios. El fervor del pueblo dominicano por esa efigie inicia en 1502, cuando la imagen es llevada a una parroquia en la ciudad dominicana de Higüey, situado en la provincia de La Altagracia. Su fecha de celebración es cada 21 de enero.

Países que nos están viendo