Embajadas

Condecoran al ex embajador Antonio Garza

Recibe la imposición de la Orden Mexicana del Águila Azteca por estrechar las relaciones entre Estados Unidos y México

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Antonio Garza

El ex embajador de Estados Unidos en México, Antonio Garza, recibió la condecoración de la Orden Mexicana del Águila Azteca en Grado de Banda, la cual le impuso la canciller mexicana Patricia Espinosa Cantellano en reconocimiento a su labor por estrechar las relaciones entre Estados Unidos y México.

En una ceremonia realizada en la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la embajadora Espinosa Cantellano señaló que el ex embajador Tony Garza condujo la embajada de Estados Unidos en México con profesionalismo y sensibilidad, estrechando la amistad entre dos naciones vecinas y socias, así como la cooperación entre dos países unidos por la geografía, la historia, además de los valores y objetivos de desarrollo y bienestar compartidos.

La canciller apuntó que a Tony Garza le tocó representar a Estados Unidos de América en un tiempo histórico y único de México: el de la consolidación democrática. Supo leer y comprender —añadió— el nuevo tiempo mexicano, el entusiasmo con el que México emprendió la forja de una nueva era democrática, de una sociedad no sólo más plural, sino también más tolerante, abierta y transparente; de un México decidido a crecer en lo político, lo económico y lo social, para convertirse en una nación próspera y justa.

La embajadora Espinosa Cantellano señaló que Tony Garza se hizo eco del compromiso con el que los mexicanos decidimos esforzarnos para contribuir al cambio en el mundo mediante una política exterior comprometida en temas vitales como la seguridad, el crecimiento, el desarrollo, el respeto al medio ambiente, la cooperación multilateral, entre otros.

Gracias a la labor de Tony Garza, México y Estados Unidos caminan hoy sobre los principios de responsabilidad compartida, de respeto y de fortalecimiento institucional para enfrentar y superar juntos importantes desafíos como el crimen organizado o la falta de competitividad de América del Norte, dijo la secretaria de Relaciones Exteriores.

Por su parte, Tony Garza resaltó que los seis años que sirvió como embajador de Estados Unidos en México “es la experiencia más interesante e intensa de mi vida. Tener la oportunidad de ser parte viva de la relación bilateral ha sido por demás gratificante”.

Contar con el privilegio, dijo, de hacerlo al lado de hombres y mujeres de todas las corrientes políticas comprometidos con su pueblo ha sido un honor. “Y aunque no todo fue miel sobre hojuelas, nunca dudé de la firme voluntad de cada uno de ellos por hacer lo mejor para ambas naciones.”

Garza resaltó que “es tanto y tan profundo lo que México y Estados Unidos comparten, y aunque son grandes los desafíos que enfrentamos, veo más grandes aún las oportunidades que tenemos para crecer juntos. Y por ello, aunque ya no sea de manera oficial, nunca dejaré de trabajar para que nuestras dos naciones logren el objetivo común de una región más próspera y segura para las futuras generaciones”.

Es con humildad y un profundo agradecimiento que recibo esta gran distinción, y les digo, como se dice aquí, con el corazón en la mano, que siempre tendrán en mí un aliado y socio, pero sobre todo, un amigo, concluyó Tony Garza.

La Orden del Águila Azteca es la más alta condecoración que México otorga a los extranjeros. Fue creada por decreto el 13 de septiembre de 1932 como un reconocimiento a extranjeros por servicios humanitarios. Corresponde a la SRE entregar tal distinción a ciudadanos de otros países por instrucciones del consejo establecido por el presidente de México.

Revista Protocolo

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