Salud

Bienestar y calidad de sueño: clave en la nueva normalidad

Alrededor del 45 por ciento de la población adulta en México padece algún tipo de trastorno de sueño; sin embargo, la cifra ha aumentado debido a los cambios en las rutinas diarias, aislamiento social e incertidumbre que afectan el bienestar general

Revista Protocolo

Ciudad de México, 29 de julio de 2020.— La pandemia por el coronavirus ha cambiado varios aspectos de la vida cotidiana de las personas en general y la forma en cómo se desenvuelven en ella afectando los aspectos económicos, sociales y de salud, cuyas repercusiones han tenido impacto en la calidad de sueño.

El insomnio es un padecimiento que durante el confinamiento ha afectado a muchas personas, debido al “retraso de fase” originado cuando los cambios en la rutina afectan el sueño. De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), alrededor del 45 por ciento de la población adulta en el país padece algún tipo de trastorno de sueño; sin embargo, la cifra puede aumentar por los cambios implementados en la nueva normalidad.

St. Joseph’s, empresa mexicana enfocada al bienestar integral, desarrolla productos de salud que pueden ayudar a atender problemas relacionados con el sueño como “Tu ayuda para dormir”, el cual es un producto auxiliar para conciliar el sueño permitiendo reducir niveles de ansiedad, gracias a sus componentes naturales como valeriana, pasiflora y toronjil, que no causan dependencia ni habituación.

El insomnio es un trastorno común del sueño y, a lo largo de estos meses, ha aumentado debido a la situación que se está viviendo, consecuencia del aislamiento social, cambios en las actividades, preocupación por la salud personal y familiar, incertidumbre, entre otros detalles, que pueden provocar estrés y ansiedad en las personas afectando su bienestar integral.

Estos padecimientos emocionales afectan la conciliación y permanencia del sueño. El estrés, por ejemplo, puede llegar a afectar diversos neurotransmisores perjudicando el funcionamiento del cerebro al incrementarse la producción de la hormona cortisol, como una respuesta del cuerpo, causando fragmentación del sueño e insomnio.

El trastorno, a su vez, provoca que las personas tarden mucho tiempo en dormir, se despierten con frecuencia durante la noche o muy temprano, tengan una sensación de no haber descansado y, si ocurre constantemente, causa falta de energía y atención, ansiedad, irritabilidad, entre otras alteraciones.

“Retomar la rutina después de permanecer varios meses encerrados implica conectarse de nuevo con el entorno y ahora, con las medidas de distanciamiento social donde se recomienda que las actividades al aire libre pueden realizarse manteniendo la ‘sana distancia’; por ello, es indispensable complementar nuestra rutina con productos que ayuden a incorporarnos y sobrellevar esta desconocida nueva normalidad”, indicó José Navarro, fundador de St. Joseph’s.

Es importante procurar una buena calidad de sueño y más durante estos tiempos de pandemia, porque dormir bien beneficia al sistema inmunitario al fortalecer las defensas del cuerpo, mejora las funciones cerebrales en aspectos como aprendizaje, memoria, toma de decisiones y, asimismo, repercute en el estado de ánimo de las personas fomentando una vida sana.

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